Entrevista Exclusivo suscriptores La directora del programa para Venezuela analiza el impacto político del terremoto y advierte sobre los riesgos de instrumentalización de la ayuda.Personas buscan supervivientes mientras otras intentan rescatar pertenencias de un edificio colapsado tras un terremoto en Catia La Mar, estado de La Guaira (Venezuela) Foto: AFPEDITORA DE INTERNACIONAL26.06.2026 23:20 Actualizado: 26.06.2026 23:20
Los dos terremotos superficiales de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela el miércoles con apenas 39 segundos de diferencia, catalogados como los más fuertes registrados en el país en más de 125 años, se convirtieron en una tragedia que llega a un país atravesado por años de emergencia humanitaria, sanciones, colapso de los servicios públicos y un cierre del espacio cívico que se profundizó tras las cuestionadas elecciones de 2024.Para Laura Cristina Dib, directora del programa para Venezuela de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola), el sismo es un “cisne negro” —un evento inesperado y de impacto masivo— capaz de redefinir la disputa política y, en sus palabras, "retrasar la lucha democrática". LEA TAMBIÉN En entrevista con EL TIEMPO, advierte sobre los riesgos de instrumentalización de la ayuda y reivindica el papel de la sociedad civil para verificar las cifras del desastre.Venezuela Foto:¿Los dos sismos en Venezuela se pueden leer que como un nuevo capítulo de una gran tragedia?En términos políticos, es un verdadero cisne negro. Nadie esperaba que fuera a ocurrir semejante tragedia en medio de un contexto político supremamente complejo. En el año 2016, el entonces secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, por primera vez catalogó la situación de Venezuela como una emergencia humanitaria compleja producto de años de desmantelamiento de la institucionalidad democrática, gran corrupción y la crisis económica que desde entonces ha atravesado Venezuela.Luego esa crisis se profundizó producto de las sanciones sectoriales, y eso ha derivado en una situación en la que, según fuentes de las organizaciones de sociedad civil a falta de cifras oficiales transparentes, para 2024 se registraba más del 90 por ciento de la población en una situación de inseguridad alimentaria y pobreza multidimensional.Estamos hablando de un país con un colapso de los servicios públicos, en donde ya hay serias falencias para el acceso a electricidad, agua potable o el funcionamiento de los hospitales. Por eso, es importante que haya una reacción internacional.El país ya recibe este sismo en una situación de profunda crisis humanitaria y es por eso que es importante que haya una reacción internacional porque no hay las capacidades técnicas ni materiales en el país para poder responder a esta emergencia.Terremoto en Venezuela del 24 de junio de 2026. Foto:EFEA pesar de los esfuerzos internacionales por entregar ayuda, ¿cree que el aislamiento de los últimos años sobre Caracas podría dificultar su llegada?La ventana de las primeras 72 horas después de un sismo de esta naturaleza es fundamental para poder salvar vidas. Como bien vemos en La Guaira, no han llegado la cantidad de rescatistas y de personas que se requieren para poder atender la situación ante las dificultades de operación del aeropuerto de Maiquetía, por lo que, de entrada, hay una dificultad práctica por la que es posible que la ayuda extranjera tenga que llegar a través de aeropuertos adyacentes, bases militares y por mar.El otro elemento fundamental que hay que señalar es que esto llega a un contexto en el que la propia ayuda internacional se había mermado profundamente. En el año 2024, Estados Unidos había financiado, del plan de respuesta humanitaria, 157 millones de dólares en asistencia humanitaria. Para este año, esta ayuda se redujo en un 63 por ciento, producto justamente del desmantelamiento de la agencia Usaid y de todo el cierre de la ayuda internacional tras el regreso de Trump. LEA TAMBIÉN En este momento, se requiere un incremento de esa ayuda internacional y coordinación con el plan de respuesta humanitaria en Venezuela a través del coordinador residente de Naciones Unidas y en alianza con las organizaciones de sociedad civil.Y es fundamental prevenir que la ayuda caiga nuevamente en las manos de la corrupción, que es un elemento central que ha dado pie a la emergencia que vive Venezuela en este momento. Sin duda, ese es un gran reto de cómo no instrumentalizar la ayuda y que realmente llegue a donde tiene que llegar en el momento oportuno.Miles de personas han perdido sus viviendas tras el doble terremoto en Venezuela. Foto:EFE¿Qué es fundamental para evitar que eso ocurra ante el control estatal represivo venezolano?Uno de los elementos centrales es la desconfianza en el Gobierno. Recibimos un reporte de un periodista en Venezuela que identificó que uno de los reportes de saqueos era de funcionarios del DAE (Dirección de Asuntos Especiales), que es uno de los organismos de seguridad que ha fungido como un brazo represor del gobierno en Venezuela. De igual manera, Delcy Rodríguez hizo un llamado al uso de la aplicación VenApp, que es una aplicación que genera profundo miedo, porque luego de las elecciones del 2024 se utilizó para llevar a la detención de más de 2.000 personas producto de la represión política.Entonces, es muy complejo. Si bien, este no es el momento para discutir temas políticos, sino para ayudar y buscar la forma de atender a esta emergencia, la falta de instituciones y el uso del aparato institucional para reprimir y perseguir a los venezolanos hace que haya no solamente una profunda incapacidad de atención, sino una enorme desconfianza de los ciudadanos en los organismos del Estado.Este cisne negro tiene el potencial de retrasar la lucha democrática y es una verdadera penaEl régimen también ha bloqueado por años redes sociales y medios de comunicación, ¿por qué en estos contextos de emergencia el acceso a la información es fundamental?Esa es una de las peticiones que hemos hecho en Wola: el desbloqueo de los medios de comunicación, así como el libre acceso a páginas web y a redes sociales en Venezuela. Tenemos registros de 208 portales bloqueados, incluso la red social X, habilitada desde el jueves, pero aún con limitaciones a los proveedores de servicios de Internet. El acceso es fundamental porque salva vidas. Las personas están buscando a sus familiares de forma desesperada y no saben cómo. A eso se suma que no hay electricidad y en muchas zonas tampoco hay internet.¿Cómo confiar en el balance oficial de la tragedia con un largo historial de subregistros o de falta de monitoreo en Venezuela?Será muy complejo. En Venezuela hay una ausencia de años de un boletín epidemiológico, por ejemplo. Sin embargo, quiero destacar que la sociedad civil venezolana, a pesar del autoritarismo, ha podido hacer una documentación muy relevante de presos políticos, crímenes de lesa humanidad, torturas y otros indicadores. Y creo que esas organizaciones tienen una alta capacidad para verificar las cifras del desastre y va a ser fundamental.Terremoto en Venezuela del 24 de junio de 2026. Foto:EFE¿Qué advertencia hace sobre la ayuda internacional y su correcta distribución?Creo que es una gran noticia que tantos países hayan anunciado que quieren contribuir. Sin embargo, a la luz de otras emergencias que hemos visto en la región, como es el caso de Haití, me preocupan dos cosas: los intereses políticos de esos Estados más allá de la respuesta humanitaria y la sostenibilidad en el tiempo, dado que más allá de la urgencia inicial, el país requerirá la recuperación del funcionamiento de los servicios públicos, de la infraestructura y de una asistencia coordinada para que pueda ser priorizada de la mejor manera y todo eso requiere que haya institucionalidad sólida.En Venezuela hay una ausencia de años de un boletín epidemiológico, por ejemplo. Sin embargo, quiero destacar que la sociedad civil venezolana, a pesar del autoritarismo, ha podido hacer una documentación muy relevante de presos políticos, crímenes de lesa humanidad, torturas y otros indicadoresLa mirada en este momento, por supuesto, es de emergencia, pero en el mediano y en el largo plazo tiene que ser de recuperación de las instituciones que pueden brindar servicios a sus ciudadanos.Venezuela Foto:A propósito de la sostenibilidad en el tiempo, Estados Unidos tiene grandes planes, especialmente en materia petrolera, para Venezuela. ¿Cómo ve ese objetivo?Esa es una pregunta compleja. Antes de la tragedia, ya veníamos denunciando el hecho de que la democracia y los derechos humanos no estuviesen al centro de la agenda (de Estados Unidos), que la administración estuviese guiada únicamente por intereses económicos. Por supuesto, como lo mencionaba, esta tragedia, este cisne negro tiene el potencial de retrasar la lucha democrática y es una verdadera pena. Pero, esperamos que la comunidad internacional, no solo Estados Unidos, mantenga la atención sobre Venezuela y la ayuda en el tiempo en un momento tan crítico para el país. LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










