La situación de colapso que sufren las salas de lo civil de la Audiencia de Barcelona, las encargadas de resolver conflictos de la vida cotidiana, se agravó un poco más en 2025. Apenas seis datos sirven para ilustrar esa situación: llegaron 27.869 casos, 5.196 más que un año antes en lo que supone un récord histórico; sus magistrados pudieron resolver solo 18.141, un 65% más de la carga de trabajo que tienen asignada; acumulan 40.135 asuntos en lista de espera (o en tramitación), que, si no entraran otros requerirían más de dos años para ser evacuados. El presidente de la Audiencia, Antonio Recio, ha denunciado de nuevo este jueves la situación —“los juzgados están absolutamente superados”, ha concretado— y ha indicado que el aumento de la litigiosidad en materia de consumo con asuntos vinculados con entidades financieras —contratos de préstamos y de tarjetas de crédito y cláusulas abusivas— y, sobre todo, la falta de jueces están detrás de ese embotellamiento.“Las secciones de lo Civil de la Audiencia de Barcelona están superadas, con una espera de tres años para una sentencia”, ha explicado un Recio que, lejos de ser optimista ante la prometida llegada de nuevos magistrados, se ha atrevido a pronosticar que el próximo año ese retraso ya alcanzará los cuatro años. Ha asegurado que la convocatoria del Gobierno asigna ocho nuevas plazas para las salas de lo civil de Barcelona, cifra que ha dejado claro que es “insuficiente”, porque como mínimo serían necesarios 16 jueces. Recio ha sido todavía más negativo cuando ha intentado cuantificar el recorrido total de un litigio en lo civil si los recursos le llevan hasta el Tribunal Supremo: 12 años. Uno o dos años en primera instancia, tres años en la Audiencia y siete años finales en el Tribunal Supremo.El volumen de casos que llegan a las salas de lo civil de Barcelona casi triplican (crecen un 178%) los módulos (200 casos al año) que un juez debería asumir al año según lo que marca el Boletín Oficial del Estado. Y, pese a todo, estos acaban resolviendo un 65% más de lo que marca esa carga de trabajo normativa.Ante la actual situación, Recio ha advertido que no se podrán reducir los casos que están vivos. Solo queda una vía: una reducción de los casos que entran. Para ello, el Gobierno puso en marcha los denominados MASC (Medios Adecuados de Solución de Controversias), pero la medida estrenada este año requerirá al menos de dos años para poder validarla como efectiva. Ante el auge de los litigios vinculados con entidades financieras, Recio ha llamado a que se activen otros mecanismos de resolución extrajudiciales para aplacar la alta litigiosidad en el ámbito de la justicia. Además de los créditos, también ha advertido que otros problemas que pasan por sus salas son los desahucios o reclamaciones de cantidades de dinero por impago de facturas, con el cálculo además de los intereses que se deban tener en cuenta.El problema endémico de CataluñaRecio ha recordado el problema adicional que afronta Cataluña: el déficit sistémico de jueces y la alta rotación que se produce cuando un juez sale de la Escuela Judicial y ocupa una plaza en las comarcas catalanas. Al poco tiempo, como mínimo ha de pasar un año pero sucede cuando surge una plaza nueva de su agrado, acaban abandonando esa plaza temporal, por lo que ese juzgado suma retrasos por la dificultad de que el nuevo titular se mire cada una de las instrucciones y sea capaz de decidir.