El imaginario de la Costa Brava suele asociarse a calas luminosas, anuncios veraniegos y paisajes idílicos. Pero bajo esa postal turística, Ferran Romeu (Barcelona, 1990) ha encontrado otra geografía: la de las supersticiones, los fantasmas y las historias que sobreviven en voz baja. En Guía paranormal de la Costa Brava, el cineasta acompaña a Mariana Enriquez (Buenos Aires, 1973), rockstar de la literatura del horror y autora de Nuestra parte de noche y Las cosas que perdimos en el fuego, entre otros, en un recorrido por algunos de los rincones más inquietantes del litoral catalán mientras intenta dar respuesta a la pregunta: ¿qué es lo que nos asusta cuando ya no creemos en los fantasmas?El resultado no es solo una investigación sobre lugares con presencias extrañas. También es un retrato íntimo del proceso creativo de una de las voces más influyentes de la literatura de terror contemporánea en español. Entre psicofonías, hoteles con “mal rollo”, notas de voz y conversaciones sobre el miedo, Romeu construye una película tan atmosférica como cercana, rodada con un equipo mínimo y una sensación de acceso privilegiado.El fantasma de Truman CapoteEl proyecto nació a partir de la Fundació Finestres y la Residència Literària Finestres, situada en la Casa Sanià, una gran casona suspendida sobre un acantilado de la Costa Brava donde Truman Capote pasó temporadas mientras escribía A sangre fría. La leyenda del supuesto fantasma del escritor estadounidense —alimentada por las experiencias extrañas relatadas por distintos autores residentes— acabó convirtiéndose en el punto de partida de toda la película. Enriquez había sido invitada allí para una estancia de escritura y empezó a interesarse por las historias paranormales de la zona. “Todo empezó cuando varios escritores que habían pasado por la residencia comenzaron a hablar de experiencias extrañas. A partir de ahí, Mariana empezó a investigar y quiso hacer una guía paranormal. Entonces pensamos que podía ser interesante seguir todo ese proceso”, explica Romeu a La Vanguardia.La Casa Sanià, una gran casona suspendida sobre un acantilado de la Costa BravaTercerosEn la cama con MarianaDesde el principio, el director tuvo claro que la película debía ir más allá de una simple recopilación de leyendas. “Para mí era importante entender cuál era la relación de Mariana con el miedo, con los fantasmas y con la literatura de terror. El documental mezcla esa búsqueda paranormal con su experiencia personal y con la manera en que ella construye historias”, señala. En la película, Enriquez recorre algunos de los lugares más inquietantes del litoral catalán, como las ruinas de Radio Liberty o el abandonado Hotel Panorama de Sant Feliu de Guíxols, donde incluso intenta grabar psicofonías. Pero el documental también la muestra trabajando desde la cama, grabando notas de voz o improvisando reflexiones sobre sus obsesiones literarias. Esa naturalidad fue, según Romeu, una de las grandes sorpresas del rodaje.“Con la experiencia aprendes enseguida si alguien funciona delante de la cámara o no. Mariana podía haber sido una escritora brillante y no servir como personaje documental, pero pasó justo lo contrario. Es magnética, divertida, muy honesta”, recuerda.Mariana Enríquez trabajando en su habitación de la Casa SaniàTercerosEl director reconoce que muchas de las situaciones que inicialmente había imaginado como recursos cinematográficos terminaron apareciendo de forma orgánica. “Le propusimos grabarla trabajando en la cama para que estuviera cómoda y ella nos dijo: ‘Es perfecto, porque yo trabajo muchísimo desde la cama’. Todo fluía de una manera muy natural”.Esa sensación de intimidad es, precisamente, uno de los grandes aciertos del documental. Romeu y un único cámara siguieron a Enriquez durante diez días de rodaje, en una dinámica casi artesanal. “Éramos solo dos personas rodando: un cámara y yo, que dirigía y hacía el sonido. Creo que eso ayudó mucho a crear cercanía”, explica.El horror cotidianoA medida que avanza el filme, la escritora habla de una infancia atravesada por relatos sobrenaturales y supersticiones familiares: cuenta que su madre y su abuela aseguraban ver cosas que ella, en cambio, nunca ha logrado percibir. Recuerda sesiones de espiritismo en su juventud, su fascinación estética por el ocultismo y hasta un miedo persistente a los perros, una figura que aparece de forma recurrente en sus obsesiones literarias. Una imagen del documental, Guia paranormal de la Costa Brava, de Ferran RomeuTercerosEn varias entrevistas, Enriquez ha explicado que muchas de las historias macabras que alimentan su obra nacen de los cuentos que le narraba su abuela correntina, capaz de mezclar fantasmas, santos paganos, presagios y tragedias domésticas con absoluta naturalidad. Esa mezcla entre incredulidad racional y atracción hacia lo inexplicable es precisamente la tensión que sostiene todo el documental de Romeu.Mariana Enriquez escuchando grabaciones en busca de psicofonías en un momento del filmeTerceros¿Cómo nacen las leyendas?Más allá de los fantasmas, Guía paranormal de la Costa Brava habla de cómo se construyen las leyendas sobre lugares malditos y de por qué seguimos necesitando historias oscuras incluso en lugares aparentemente luminosos. “Lo interesante era descubrir de dónde salen los fantasmas. Cuando juntas a un grupo de escritores en una casa aislada, es inevitable que aparezcan. La literatura nace precisamente de esa imaginación”, afirma Romeu.Los protagonistas en el abandonado Hotel Panorama de Sant Feliu de GuíxolsTercerosEl director admite que él mismo desconocía la cara más inquietante de la Costa Brava antes de iniciar el proyecto. El documental funciona así como una especie de reverso oscuro de la postal turística habitual: frente a las imágenes soleadas asociadas al litoral aparecen hoteles abandonados, edificios en ruinas y leyendas transmitidas entre vecinos y escritores. “Tenemos muy interiorizada esa imagen turística y soleada, pero cuando empiezas a investigar aparecen muchísimas historias. De hecho, dejamos fuera bastantes cosas que encontramos durante el proceso”.El documental conecta así con algo más universal que el puro género fantástico. “Nuestra preocupación era hacer una película que no fuese solo para seguidores de Mariana Enriquez. Queríamos hablar de algo más amplio: de cómo nacen las leyendas, de las obsesiones, de los miedos compartidos”, explica.La acompañan durante el recorrido Juan Pablo Martín, cuidador de la finca Sanià, y el escritor Víctor Balcells, figuras que ayudan a ir tejiendo esa mezcla entre investigación paranormal, memoria de los lugares y conversaciones literarias.La escritora Mariana Enríquez junto al escritor Víctor Balcells en un momento del documental TercerosLa presencia de Enriquez, una autora convertida ya en fenómeno internacional, era además una oportunidad excepcional para documentar un proceso creativo normalmente invisible. “La escritura en sí quizá no es tan cinematográfica, pero todo lo que ocurre antes de escribir sí lo es. Ver cómo piensa, desde dónde parte una autora como Mariana, ha sido un privilegio”, dice.Tras su exitoso estreno en la pasada edición del DocsBarcelona, Guía paranormal de la Costa Brava inicia ahora su recorrido por otros festivales. Romeu adelanta que ya tienen una nueva selección confirmada para finales de julio, “aunque todavía no puede anunciarse” y que la intención es que el documental llegue más adelante a plataformas.La escritora argentina recorre lugares malditos de la Costa Brava en busca de fantasmas TercerosEnriquez, establecida desde hace algún tiempo en Tasmania, sigue trabajando en el libro surgido de esta experiencia y no descarta incorporar el documental de algún modo en la futura publicación. “Ella comentó que le gustaría incluirlo mediante un QR o alguna fórmula parecida. Todavía está por ver, pero sería precioso”, comenta el cineasta.Mientras tanto, Romeu, ya había codirigido junto a Francisco Forbes el documental Science Fiction, desarrolla nuevos proyectos documentales. Uno de ellos gira en torno al sorteo de Navidad de la Lotería Nacional y a las historias que se generan alrededor de ese ritual colectivo anual.