OPINIÓNPunto de vistaOpiniónExplica ideas y extrae conclusiones basadas en la interpretación de hechos y datos.Los empleados de la banca y los clientes son la primera línea de defensa, escribe Betina Castellví25 de junio de 2026 - 10:00 PMLas opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados.Los empleados de la banca y los clientes son la primera línea de defensa, escribe Betina Castellví (Archivo)La inteligencia artificial (IA) llegó para quedarse y, en años recientes, ha transformado significativamente la forma en que interactuamos con la información y cómo hacemos negocios. En el mundo de la banca, esta tecnología nos da agilidad y nos permite ofrecer servicios más personalizados. Sin embargo, estos avances están siendo usados también para fines maliciosos, así que traen sus retos, particularmente en el fraude financiero.Guías de OpiniónLas columnas deben enviarse a Gerardo Cordero: gerardo.cordero@gfrmedia.com. Las columnas tienen que ser de 300, 400 o 500 palabras. Al enviarnos su columna, el escritor concede a GFR Media una licencia exclusiva, perpetua, irrevocable, sublicenciable, mundial y libre de regalías para reproducir, copiar, distribuir, publicar, exhibir, preparar obras derivadas, traducir, sindicar, incluir en compilaciones u obras colectivas, y de cualquier otro modo de forma general utilizar su columna (en todo o en parte), sin reserva ni limitación alguna, en cualquier medio (incluyendo pero sin limitarse, a las versiones impresas o digitales o en los sitios web o aplicaciones móvil del periódico El Nuevo Día), forma, tecnología o método conocido en el presente o que sea conocido, desarrollado o descubierto en el futuro. El autor acepta que GFR Media, LLC, podría cobrar a los suscriptores las versiones digitales, sitios web o aplicaciones móviles de GFR Media por el acceso a la columna. Popular en la Comunidad
Opinión | Inteligencia artificial: nuevo campo de batalla contra el fraude financiero
Los empleados de la banca y los clientes son la primera línea de defensa, escribe Betina Castellví









