Indra y Santa Bárbara están cerca de pasar de ser enemigos públicos a formalizar una de las alianzas más importantes en la historia reciente de la industria militar española. Ambas compañías negocian crear una joint venture (empresa conjunta) con el objetivo de unir fuerzas de cara a los grandes contratos militares terrestres que España y el resto de Europa están repartiendo y repartirán en los próximos años en el contexto del rearme del Viejo Continente. Según informan a EL PAÍS varias fuentes conocedoras de las conversaciones entre ambas compañías que piden anonimato, Indra y General Dynamics (gigante militar estadounidense dueño de Santa Bárbara) están muy cerca de llegar a un acuerdo. Portavoces oficiales tanto de Indra como del histórico fabricante de armas han declinado hacer comentarios ante las preguntas de este periódico.De llegar a buen término, esto supondría la creación del ansiado campeón nacional de la industria militar terrestre que buscaba el Gobierno. Hasta ahora, contaba ya con Navantia y Airbus, para mar y aire, respectivamente, pero Indra y Santa Bárbara competían entre sí tras el giro que pegó la tecnológica hacia el negocio militar. La relación entre ambas había llegado a su punto más bajo durante la presidencia de Ángel Escribano al frente de Indra, quien intentó comprar Santa Bárbara, algo a lo que General Dynamics se negó. Más tarde, Indra se hizo con buena parte de los contratos que repartió el Ejecutivo el año pasado, entre ellos el de la artillería sobre ruedas y cadenas, valorados en conjunto en 7.240 millones de euros. Santa Bárbara estaba especialmente interesada en el contrato de los obuses autopropulsados sobre cadenas, para el que quería proponer su modelo Némesis, presentado el año pasado. Al quedarse fuera, presentó sendos recursos ante la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo, contra los contratos y contra las ayudas que Industria aprobó para financiar los proyectos.Este periódico adelantó el mes pasado que el anterior consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, había intentado reconstruir los puentes rotos con Santa Bárbara, aunque sin demasiado éxito. Si bien las relaciones mejoraron, no se llegó a ningún tipo de acuerdo. Ángel Simón, presidente de Indra, admitió en una entrevista con este medio a principios de mes —en ese entonces, ya se había dado a conocer la salida de De los Mozos y quién sería su sustituto— que Indra estaba en conversaciones con Santa Bárbara. Poco después, la filial española de General Dynamics avisó de que había empezado a hacer recortes de empleo en su planta de Sevilla por la cancelación de los contratos de mantenimiento de los carros de combate Leopard y los sistemas de artillería SIAC por parte de Defensa, con quien las relaciones no son buenas a raíz de los recursos judiciales presentados por Santa Bárbara.La primera señal de que ambas compañías empezaban a entenderse llegó la semana pasada, cuando Santa Bárbara presentó el recurso en la Audiencia Nacional contra los contratos de artillería. La filial de General Dynamics apuró los tiempos al máximo con el objetivo de dar tiempo a unas conversaciones con Indra, las cuales Santa Bárbara admitió, por primera vez, que estaban avanzando. “Se están produciendo conversaciones con Indra con el propósito de unir al sector, generar sinergias y aprovechar todas las capacidades industriales y tecnológicas existentes en España. El recurso que Santa Bárbara ha interpuesto ante la Audiencia Nacional es procedimental. Se cumplía el plazo legalmente establecido para la impugnación de estas resoluciones ante la jurisdicción contencioso-administrativa y tenía que seguir su curso técnico. Confiamos en el resultado de las gestiones que se están realizando”, afirmaron entonces fuentes de Santa Bárbara.Esa comunicación del fabricante de armas demostraba que algo había cambiado de manera sustancial en la mesa de negociaciones, ya que Indra hasta ese entonces había propuesto a la filial de General Dynamics ser un proveedor en el programa de artillería y no un socio que lidere el proyecto junto a Indra y EM&E. Esta última es la que se tendría que encargar de hacer el cañón de la artillería. Para el contrato de cadenas, Indra firmó un acuerdo con la surcoreana Hanwha para que esta le de acceso a su plataforma de artillería K9, la cual Indra y sus socios tendrán que transformar al gusto del Ejército de Tierra español. Quedan por saber detalles importantes del acuerdo que Santa Bárbara e Indra están cerca de cerrar, como el reparto accionarial de la joint venture. Podría ser una unión a partes iguales o una en la que mande Indra con un porcentaje algo mayor al de su socio. Cabe recordar que, cuando Indra estudiaba la integración con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), una de las propuestas que se puso encima de la mesa sería la misma que se está por cerrar ahora, es decir, que, en ese caso, los Escribano formasen una joint venture con Indra a cambio de que estos aportasen su capacidad industrial.Tess Defence y EscribanoOtra de las incógnitas que tendrán que despejar tanto Indra como Santa Bárbara es cómo afectará este acuerdo a Tess Defence, la unión temporal de empresas (UTE) entre Sapa, Santa Bárbara, EM&E y la propia Indra. A día de hoy, Tess cuenta con dos grandes contratos: el de los blindados sobre ruedas Dragón 8x8 y el del Vehículo de Apoyo de Cadenas (VAC). El primero de ellos ha sufrido varios retrasos —de hecho no podrá cumplir con el objetivo de entregas que había pactado con Defensa para este año—, pero ya está estabilizado, según admitió el propio Simón. El segundo, se encuentra aún sin firmar.Por último, aún sobrevuela la posibilidad de que se reactive la fusión con Escribano. Si bien este movimiento de Indra demuestra que la compañía ha sido capaz de buscar alternativas a esta operación para seguir creciendo, una hipotética unión con EM&E aportaría capacidades diferentes a las de Santa Bárbara, como las torretas.
Indra y Santa Bárbara negocian crear una empresa conjunta para grandes contratos militares terrestres
La española está cerca de cerrar un acuerdo con General Dynamics, dueña de Santa Bárbara, que se traduciría en la creación del ansiado campeón nacional de defensa que buscaba el Gobierno







