La tecnológica mantiene conversaciones con varias empresas del sector, entre ellas Sapa, para sacar adelante proyectos como el ATP de cadenas, el de ruedas y el lanzapuentes
La entrada de Indra en el negocio de las plataformas terrestres militares la ha convertido en un enemigo íntimo de GDELS (la filial europea de General Dynamics, dueña de la española Santa Bárbara), pero ambas compañías están hablando. Según confirman desde la tecnológica presidida por Ángel Escribano a este periódico, “Indra está estudiando la propuesta” que la empresa de capital estadounidense le envió la semana pasada para colaborar en el desarrollo y fabricación de los futuros lanzapuentes y artillería móvil del Ejército de Tierra que el Gobierno le adjudicó a la tecnológica.
Sin embargo, fuentes del sector matizan que Indra también conversa con otras compañías del sector, como Sapa, que podría encargarse de hacer las transmisiones de esos vehículos, y con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), que fue elegida por el Gobierno como contratista principal para la artillería móvil de ruedas y de cadenas junto a Indra. El plan es que EM&E sea la encargada de hacer el cañón de esta artillería, que el Ejército de Tierra usará para sustituir a sus viejos obuses autopropulsados M109 de fabricación estadounidense.






