La defensa del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero está estudiando acciones legales tras la filtración de sus agendas completas de los años 2024 y 2025, y de mensajes privados con su secretaria Gertrudis Alcázar, según confirman a EL PAÍS en su círculo. El entorno del que fuera líder del PSOE muestra indignación por el hecho de que el juez instructor de la Audiencia Nacional José Luis Calama, que lleva las riendas del caso Plus Ultra, no haya ordenado un expurgo (un cribado) a la Policía de toda la información que no tuviera que ver con la investigación por tráfico de influencias, y el contenido se haya compartido de forma íntegra con todas las partes que están personadas en el procedimiento. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía presentó este lunes 22 de junio un nuevo informe en el que asegura que el expresidente cobró 200.000 euros por influir a favor de una empresa peruana de cemento ante el Gobierno de Bolivia para evitar que pagara una multa millonaria que le había impuesto la justicia de ese país. Los agentes llegan a esa conclusión después de haber analizado mensajes del teléfono móvil de su secretaria Gertrudis Alcázar (que fue intervenido el pasado 19 de mayo) y tras haber cruzado estas conversaciones con material encontrado en la oficina del expresidente en la calle Ferraz (Madrid), así como las citas que contenía su agenda. El juez Calama este miércoles 24 de junio ha dado traslado a las partes, es decir, a todos los abogados de las defensas y las acusaciones populares (que van desde partidos políticos como PP, Vox, Ciudadanos e Iustitia Europa hasta asociaciones de todo tipo como la ultra Hazte Oír, el pseudosindicato Manos Limpias o Liberum), no solo del informe, sino también de todo el material en bruto que los agentes han utilizado para confeccionarlo. “No siendo técnicamente posible la transmisión telemática de los anexos indicados al Ministerio Fiscal y partes, en razón a su volumen, se procederá a su inclusión en la sede electrónica”, reza una providencia rubricada por el instructor. En estos anexos estaban incluidas, entre otras cosas, todas las citas del expresidente Zapatero con miembros del Gobierno de los últimos dos años. Este hecho ha provocado un profundo malestar en el entorno del que fuera líder del PSOE porque consideran un “escándalo sin precedentes que se publiquen agendas y conversaciones privadas” de quien ha dirigido el Gobierno español, desvelando citas que van más allá de cualquier hecho relacionado con la investigación en la Audiencia Nacional. El calendario del expresidente revela viajes y gestiones en Bolivia ―que son las que ahora la UDEF ha integrado en un nuevo informe sobre un tráfico de influencias que llegó, supuestamente, hasta el presidente del país, Luis Arce―, pero también cenas privadas en hoteles, viajes a lo largo y ancho del mundo (China, Venezuela, Turquía, República Dominicana...), almuerzos con editoriales, con accionistas de grandes grupos de comunicación, encuentros con ministros del Gobierno de Pedro Sánchez, con antiguos miembros del Ejecutivo como Irene Montero o con el exsecretario de Organización Santos Cerdán. Un sinfín de citas diarias de los últimos dos años que ahora han quedado al descubierto. Pero, además, se han incluido todas las conversaciones del chat con Gertrudis Alcázar, su secretaria. Cabe recordar que, a pesar de que la UDEF pidió clonar también el teléfono del expresidente, el juez Calama no permitió incautar su dispositivo móvil ni realizar una entrada y registro en su vivienda. Pero el móvil de Alcázar devuelve gestiones diarias con el expresidente, a quien tenía guardado como “jefe”, que la que fuera su persona de confianza hacía en relación a temas de diversa índole. No solo asuntos profesionales, también gestiones sobre su vida privada, como reservar un hotel para sus hijas o comprar flores para su esposa. Fuentes de la Audiencia Nacional sin relación con la causa explican que lo correcto en estos casos es realizar una suerte de limpieza previa para no incluir en el sumario hechos que nada tengan que ver con la investigación. “No se está investigando la vida privada. La agenda privada no importa”, refieren. Esto, indican, debería hacerse en todas las causas, si bien confiesan que en ocasiones es “difícil” llevar a cabo cribados de este tipo. El exministro de Transportes José Luis Ábalos y el que fuera su asesor Koldo García también lamentaron públicamente en distintas ocasiones que se incorporaran a las actuaciones ámbitos de su vida privada como asuntos de prostitución, pero fuentes de la investigación aseguraron entonces que siempre se hizo un trabajo previo para no incluir nada que no tuviera que ver estrictamente con asuntos que formaban parte de la causa. El entorno del expresidente insiste en que la agenda de Zapatero no puede compararse con la de cualquier otro investigado y recalca que el magistrado debería haber ordenado a la Policía que se censurara todo el material que excedía lo que está bajo el foco de la UDEF.
Zapatero estudia acciones legales tras la filtración de su agenda y mensajes privados con su secretaria
El entorno del expresidente muestra indignación porque el juez Calama no haya ordenado una criba de todo lo que no tiene relación con la investigación por tráfico de influencias










