El entorno del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha mostrado su malestar en las últimas horas por la aportación íntegra de sus agendas y conversaciones privadas con su secretaria Gertrudis Alcázar al procedimiento judicial, y su posterior publicación, sin que haya existido un expurgo previo por parte de la UDEF. Es decir, sin que se haya descartado el material que no está vinculado con la investigación y que forma parte de la esfera privada del expresidente y de la trabajadora.

El Gobierno ha expresado su “preocupación” por la “creciente frecuencia con que se producen filtraciones de información en el seno de causas judiciales en curso”. “Se trata de información que no guarda relación con el objeto de las investigaciones y que vulnera la privacidad y los derechos de las personas afectadas”, insisten fuentes del Gobierno sobre los mensajes intervenidos por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal dentro de la investigación al expresidente en el marco del 'caso Plus Ultra'.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha dicho que es “un hecho gravísimo y escandaloso”. “Venimos de una condena al fiscal general del Estado por una filtración de extremos que eran de absoluto interés público”, ha criticado, en referencia al comunicado de la Fiscalía para desmentir la desinformación que difundió el entorno de Ayuso sobre el pacto que ofreció la pareja de Ayuso.