La econom�a urgenteEl presidente busca una mayor�a parlamentaria simb�lica antes de irse de vacaciones, un flotador que le permita sacar un poco la cabeza en medio del revolc�n.El exministro Jos� Luis �balos durante su declaraci�n en el Tribunal SupremoMUNDOActualizado Martes,
junio
23:03Audio generado con IAAprovechando que el agua ya le llega al cuello, el presidente Pedro S�nchez anunci� este martes la aprobaci�n por Real Decreto-Ley (ese tipo de norma reservada s�lo para casos de extraordinaria y urgente necesidad, justo la que �l tiene ahora) de una dotaci�n de 2.200 millones de euros para la dependencia.Aunque su entrada en vigor, v�a modificaci�n de cr�dito ante la falta de Presupuestos, es inmediata, la norma deber� ser convalidada en el Congreso de los Diputados en un plazo m�ximo de 30 d�as, y he ah� la estrategia pol�tica: a ver qu� partido malvado se atreve a votar en contra de m�s ayudas para enfermos o discapacitados amparados por la Ley de Dependencia. El presidente busca una mayor�a parlamentaria simb�lica antes de irse de vacaciones, un flotador que le permita sacar un poco la cabeza en medio del revolc�n.Para ello utiliza a los dependientes y lo hace sin ning�n pudor: "A quienes se preguntan por qu� este Gobierno quiere continuar pese a todas las dificultades y piedras en el camino, yo les digo que la respuesta est� aqu�. Seguimos para esto, para mejorar la vida de la gente, para ampliar y consolidar derechos sociales y para construir una Espa�a m�s justa y mejor".No hay opci�n a r�plica, pero qu� divertido que Jos� Luis �balos -por citar uno-, quien fue su mano derecha en el Ejecutivo, secretario de Organizaci�n de su partido y cabeza del Ministerio que maneja una mayor proporci�n del presupuesto p�blico -llamado por entonces de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana- se haya convertido en eso: una simple y llana piedra.S�nchez le puso el apellido de "en el camino", dando a entender que no conoc�a que estaba all� y se tropez� con ella fortuitamente, como si no lo hubiera aupado �l a la cumbre desde la que hac�a sus desmanes. Pero bien podr�a haberle calificado como una dolorosa piedra en el ri��n o una piedra preciosa como las que atesoraba su predecesor Jos� Luis Rodr�guez Zapatero. Esas que intent� hacer pasar por bisuter�a y que luego resultaron ser un tesoro celosamente escondido.Ojal� su valor, o lo que robaron los otros a manos llenas, se hubiera destinado a los dependientes. Esos de los que s�lo se acuerdan para intentar lavar su nombre in�tilmente.














