EditorialTras tres a�os de pr�rroga presupuestaria, el Ejecutivo sabe que dif�cilmente aprobar� unas nuevas cuentas por su extrema debilidad parlamentariaEl presidente del Principado de Asturias, Adri�n Barb�n, y el presidente de la Junta de Castilla y Le�n, Alfonso Fern�ndez Ma�ueco.EFEActualizado Martes,
julio
23:02Audio generado con IAEl techo de gasto aprobado por el Gobierno confirma que Pedro S�nchez pretende convertir los Presupuestos en un cartel electoral antes que en un instrumento realista de gesti�n. El l�mite de gasto no financiero alcanzar� los 226.032 millones, nuevo r�cord hist�rico, con un incremento del 6,6% y una subida acumulada del 92% desde 2018. Todo ello cuando Espa�a dejar� de contar en 2027 con el colch�n de los fondos europeos.La maniobra resulta evidente. Tras tres a�os de pr�rroga presupuestaria, el Ejecutivo sabe que dif�cilmente aprobar� unas nuevas cuentas por su extrema debilidad parlamentaria. Junts no garantiza la senda de estabilidad y el bloque de investidura est� roto. Pero Moncloa necesita escenificar normalidad y vender un programa de gasto expansivo con el que acudir al a�o electoral, fi�ndolo todo a la recaudaci�n r�cord y al crecimiento, sin acometer una consolidaci�n fiscal seria.La anomal�a se agrava con la financiaci�n auton�mica. Al mismo tiempo que dispara el gasto, Hacienda avanza hacia un modelo pactado con ERC que previsiblemente s�lo respaldar� Catalu�a en el Consejo de Pol�tica Fiscal y Financiera. Que 14 de las 15 comunidades de r�gimen com�n vayan a oponerse, incluidas las socialistas Castilla-La Mancha y Asturias, retrata el alcance del agravio. El papel de Adri�n Barb�n es especialmente significativo: desde Asturias rechaza un sistema insuficiente y nacido de un pacto bilateral que prima la capacidad fiscal de los territorios sobre la igualdad entre ciudadanos. Emiliano Garc�a-Page vuelve a confirmar tambi�n que a�n queda resistencia socialista ante la deriva confederal de S�nchez.Nunca un Gobierno hab�a intentado imponer una reforma de esta magnitud contra el 94% del foro multilateral llamado a debatirla. Hacienda alega que todas las comunidades recibir�n m�s recursos, pero el fondo del asunto no es cu�nto se reparte, sino bajo qu� principios. Y el principio que gu�a esta reforma no es la solidaridad, sino la permanencia del presidente en La Moncloa.Espa�a necesita Presupuestos serios y una financiaci�n auton�mica justa. Lo que ofrece S�nchez es gasto electoral y privilegio territorial.







