EditorialSu inhibici�n ante el esc�ndalo de Zapatero, que contrasta con la reacci�n que exhibi� tras las investigaciones abiertas a Jos� Luis �balos y Santos Cerd�n, ahonda en el creciente malestar interno en el PSOEPedro S�nchez, ayer, en la sede de la FAO en Roma.AFPActualizado Martes,

mayo

23:19Audio generado con IALa ins�lita gravedad que entra�a el esc�ndalo alrededor de Jos� Luis Rodr�guez Zapatero obliga a Pedro S�nchez a responder ya ante la ciudadan�a y a asumir su responsabilidad pol�tica. Con independencia del curso judicial tras la imputaci�n por corrupci�n del ex mandatario, cuya declaraci�n ante el juez ha sido pospuesta al 17 y 18 de junio tras solicitarlo su abogado, el presidente del Gobierno no puede recurrir a su habitual mezcla de tacticismo y de opacidad. Ocho d�as despu�s del estallido del caso, y pese a que su alcance mundial merecer�a una comparecencia solemne y monogr�fica en el Congreso, S�nchez tiene la oportunidad hoy de contestar a preguntas sobre Zapatero. Su inhibici�n, que contrasta con la reacci�n que exhibi� tras las investigaciones abiertas a Jos� Luis �balos y Santos Cerd�n, ahonda en el malestar interno entre sus propias filas, tal como ha verbalizado sin ambages Emiliano Garc�a-Page.Las evidencias acumuladas en el sumario del caso Plus Ultra han sumido en el desconcierto al presidente y a su n�cleo m�s cercano, conscientes del calvario judicial que le espera al Gobierno. Prueba de ello, tal como informamos hoy, es la cancelaci�n de las reuniones de los lunes en Moncloa para fijar su estrategia. La legislatura ha entrado as� en un punto de no retorno tras la apertura de una causa que interpela al Gobierno por la condici�n que Zapatero hab�a adquirido de ministro t�cito. Tanto es as� que los presuntos delitos por los que ha sido imputado s�lo pudo cometerlos por su cercan�a al Ejecutivo. Los investigadores sit�an el origen del presunto saqueo en el rescate p�blico de Plus Ultra. A las comunicaciones de la trama Zapatero con la SEPI hay que sumar que la Udef cita al CNI en el marco de las grav�simas sospechas sobre el hecho de que el ex presidente y su presunta red de tr�fico de influencias se lucraran con el chavismo mientras influ�an en la liberaci�n de presos. No basta, por tanto, con que S�nchez se aferre a la presunci�n de inocencia del ex presidente. El inmenso oprobio que supone erosionar la imagen internacional de nuestro pa�s exige explicaciones detalladas. M�xime teniendo en cuenta que la influencia de Zapatero en el Ejecutivo est� lejos de extinguirse. As� se ha vuelto a poner de manifiesto en la adjudicaci�n por parte del Consejo de Ministros del nuevo canal de la TDT a los rebeldes del grupo Prisa, cercanos a Moncloa, una alianza empresarial que cuenta con el asesoramiento estrat�gico de perfiles indisociables de la esfera de poder de Zapatero.El profundo desgaste del PSOE llev� ayer al presidente de Castilla-La Mancha a conminar a S�nchez a convocar elecciones o someterse a una cuesti�n de confianza. As�, pone voz a un temor que va a m�s entre los cuadros territoriales de esta formaci�n por el da�o que auguran en los comicios auton�micos y municipales de 2027.Dar la cara es lo m�nimo que puede hacer el presidente no s�lo para aliviar a su partido, sino para cumplir con un imperativo democr�tico de transparencia insoslayable.