Las acciones de la empresa de defensa alemana Rheinmetall se desploman hasta un 16% este miércoles, la mayor caída en un año, ante las informaciones que apuntan a que el Gobierno germano baraja Alemania suspender el desarrollo de seis buques de guerra antisubmarinos F126, según fuentes familiarizadas con el plan. Se trataba del mayor proyecto de la Armada alemana desde la Segunda Guerra Mundial, valorado en 12.800 millones de euros. El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, tiene previsto, en su lugar, adquirir un total de ocho fragatas Meko-200 al competidor TKMS, que se dispara un 12%, considerablemente más pequeñas que las F126, según indicaron estas fuentes a medios como Financial Times o Bloomberg. Las fragatas, de 166 metros de eslora y 10.000 toneladas de desplazamiento, se encargaron en 2020 como un ambicioso paso en las capacidades marítimas germanas, con el foco en la guerra antisubmarina. El proyecto, que ganó protagonismo con la invasión rusa de Ucrania, ha sufrido no obstante severos problemas de retraso y sobrecostes, en particular por los problemas de producción y software del astillero neerlandés Damen Schelde Naval Shipbuilding, que generaron crecientes tensiones con la oficina de contratación germana. En un intento por salvar el proyecto, el Ministerio de Defensa alemán había dispuesto que el papel de contratista principal se transfiriera al astillero alemán Naval Vessels Lürssen el año pasado, empresa que a su vez ha sido adquirida por el gigante Rheinmetall por 1.500 millones. Alemania ya ha gastado un total de más de 2.000 millones de euros en el proyecto F126 desde que se realizó el pedido en junio de 2020, una cantidad que deberá ser provisionada, si bien en el astillero de Wolgast ya habían comenzado los trabajos sobre el primero de los barcos. El Ministerio de Defensa alemán firmó en marzo pasado un acuerdo preliminar con TKMS para adquirir al menos cuatro buques de guerra MEKO A-200 como solución provisional, y había barajado la posibilidad de encargar cuatro más, sin renunciar, en principio, a las nuevas fragatas, antes del giro de esta semana, adelantado el martes por el diario Der Spiegel. El movimiento se produce en un momento en el que el Gobierno alemán se enfrenta a críticas por proyectos poco acertados y por la forma en que está asignando su presupuesto de defensa ampliado, tras haberse retirado del programa franco-alemán de aviones de combate FCAS hace tan solo dos semanas. Carlos Pellicer, analista de Bankinter, destaca que son malas noticias para la Rheinmetall ya que el contrato de las fragatas F126 tenía un valor aproximado de 12.000 millones de euros en un período de 10 años (1.200 millones al año) con un margen operativo para Rheinmetall que podría rondar el 10%. “A medio plazo el impacto de la no adjudicación del contrato sería del 3% del resultado” explica el experto. “Por tanto, impacto negativo hoy y que se une al errático comportamiento de la cotización en lo que va de año, período en el que recorta un 25%”. Pese a ello, la firma de análisis mantiene la recomendación de compra de cara a la publicación de los resultados del segundo trimestre el próximo 6 de agosto.El sector de defensa y aeroespacial es el más bajista del Stoxx 600 en la jornada: La italiana Leonardo cae un 3,38%, la española Indra pierde un 3,2%. BAE Systems desciende un 1,4% mientras que Thales recorta un 2,3%. Las de TKMS se dispararon hasta un 12%.