Las viviendas, en la Rambla, están destinadas a realojar a vecinos del edificio Venus. Siete pisos han sido vaciados y dos, reocupados
El estigmatizado barrio de La Mina, pegado a Barcelona pero en el municipio vecino de Sant Adrià del Besòs, vive en tensión desde hace unos días por el desalojo iniciado, pero que se alargará, de 58 pisos públicos ubicados en varios edificios de la Rambla que fueron ocupados de forma simultánea hace casi una década (y llevaban años vacíos). Los desalojos, instados por el Consorcio de la Mina, comenzaron la semana pasada y está previsto que se alarguen hasta finales de año. El Consorcio lo integran los ayuntamientos de Barcelona, Sant Adrià, Badalona y la Generalitat.
Pero la situación es compleja: porque las familias ocupantes cuentan con la solidaridad de sus propios vecinos, familiares y entidades de vivienda del Besòs y La Verneda, porque muchas son vulnerables y porque dos de los primeros pisos desocupados enmedio de un gran dispositivo policial, han vuelto a ser ocupados. En un caso por parte de la misma familia echada, que insiste en que volverá cada vez que la desalojen porque no tiene adonde ir. Se trata de Samira, que en declaraciones a ACN afirmó: “Vamos a todas, cada día que nos echen volveremos a abrir los pisos”.







