Los Mossos d'Esquadra han iniciado este miércoles uno de los procesos de desalojo más conflictivos de los últimos años en la Mina, en Sant Adrià del Besòs. La policía ha desahuciado a las primeras tres familias de las 58 viviendas públicas que permanecen ocupadas desde hace casi diez años, y que debían servir para reubicar a los afectados del derribo del edificio Venus –el fin al que ahora se quieren destinar–.

La comitiva judicial, acompañada de un amplio dispositivo policial con varios furgones de los Mossos, ha llegado al barrio de La Mina de Sant Adrià de Besòs para ejecutar los tres primeros desalojos de los 58 que se prevén. Las viviendas, conocidas como los Bloques de la Rambla, son pisos públicos que cayeron en el olvido de las administraciones, pero que ahora el Consorcio de La Mina quiere recuperar para destinarlos a vecinos realojados del bloque Venus, que en principio debería ser derribado en 2028 como parte fundamental de la transformar urbanística el barrio.

Desde primera hora, cerca de 40 personas se han concentrado a las puertas de los bloques con vallas de obra para evitar el desalojo, pero los Mossos han retirado los elementos y han derribado la puerta para llevar a cabo el desalojo.