Comentarios LiberalesNi uno solo de los delitos cometidos desde las instituciones del Estado habr�a sido posible sin S�nchezJos� Luis �balos, durante su comparecencia ante el Supremo.MUNDOActualizado Martes,
junio
23:02Audio generado con IALas 224 "p�ginas de plomo" de las que habla Leyre Iglesias son algo m�s que una sentencia: establecen el marco conceptual, jur�dico y pol�tico de las que vendr�n, hasta escalar el himalaya de la corrupci�n sanchista. La sentencia de la que ha sido ponente Mart�nez Arrieta, presidente de la sala segunda del Supremo, y respaldada por unanimidad dibuja con precisi�n el nacimiento de la organizaci�n criminal en torno a S�nchez; su instalaci�n en el Gobierno de Espa�a presidido por S�nchez; la corrupci�n letal para las instituciones democr�ticas, responsabilidad de S�nchez; el fallo de los controles del Poder auspiciado por S�nchez; y la necesidad de contar con los que puedan ayudar a la Justicia a desmontar esa organizaci�n criminal contra la ley del silencio de S�nchez y sus cloacas de desinformaci�n. En el caso juzgado, el "de las mascarillas", la organizaci�n criminal instalada en el Gobierno comerci� con el dolor de los espa�oles durante el Covid-19 y lo utiliz� para robar a mansalva desde el Consejo de Ministros de S�nchez. En resumen, que todos los niveles de esa organizaci�n criminal est�n bajo el liderazgo del secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, y que ni uno solo de los delitos cometidos desde las instituciones del Estado, secuestradas por la organizaci�n criminal, habr�a sido posible sin S�nchez.La sentencia, pues, define una posici�n moral e institucional desde la que juzga los hechos y subraya especialmente que eran cargos p�blicos los imputados y ahora condenados. La gravedad de las penas no obedece s�lo a la aplicaci�n de la ley, sino a la degradaci�n de las instituciones que la corrupci�n produce. Y la meticulosidad con que la sentencia describe cada delito y la condena que acarrea son una clara advertencia al otro condenado in absentia que, con S�nchez, es, naturalmente, C�ndido Conde-Pumpido. La raz�n �ltima de que �balos y Koldo no hayan colaborado como Aldama con la Justicia es que Bola�os prometi� que no entrar�an en la c�rcel, o muy poco, y los indultar�a el Constitucional. Pero el texto y el subtexto de la sentencia expresan su rechazo a la invasi�n de competencias del Supremo por el Constitucional, que act�a ilegalmente como Supremo del Supremo.Los tribunales que juzgar�n los muchos casos de corrupci�n sanchista a�n pendientes tendr�n en cuenta esta minuciosa jurisprudencia. Y es s�lo cuesti�n de tiempo que veamos en el banquillo a Zapatero y a S�nchez, el corrupto fundador y el golpista sucesor de esta organizaci�n criminal. S�nchez observa el entierro como si no fuera el muerto. Pero hoy le dan el p�same a su se�ora.







