M+ Para este Mundial 2026, anaqueles, espectaculares y grandes comerciales son protagonizados por perfiles como Hugo Sánchez (Hugol) o Jorge Campos (El Brody) que son leyendas del futbol mexicano. Las marcas decidieron apostar por la nostalgia para conectar con los consumidores, a la par que se ahorran el pago de costosos patrocinios, de acuerdo con expertos.En entrevista con MILENIO, Edson Noyola, especialista en marketing, destacó que esto sucede en la mayoría de las veces porque el activo seleccionado es más caro y aparte es el más "amarrado" del mercado.Precisó que cuando un futbolista entra a la convocatoria, su imagen queda dentro del colectivo de la Selección durante el torneo. Por lo que una marca que no es patrocinador oficial no lo puede usar de forma individual sin meterse en problemas legales con la Federación Mexicana de Futbol (FMF) o con la FIFA.Mientras que la leyenda retirada se encuentra en una posición más libre para poder participar en todas las campañas."El jugador activo está, en términos comerciales, secuestrado. La leyenda retirada no. Su imagen es suya, sin permisos, sin federación, sin candados. Por eso no es Raúl Jiménez en el spot de la marca que vende refrescos genéricos. Es Hugo, Campos, o El Cuau (Cuauhtémoc Blanco)", destacó.