Para embellecerlo, Donald Trump ordenó repintar el estanque reflectante del Monumento a Lincoln, en el corazón de Washington. Pero apenas terminadas las obras, el agua pasó del azul al verde, invadida por las algas.Situado entre el Monumento a Lincoln y el Monumento a Washington, este gran estanque, donde el pastor Martin Luther King Jr pronunció su histórico discurso de derechos civiles en 1963, muestra la misma agua verdosa que los habitantes de la ciudad han conocido durante décadas, prácticamente desde que se inauguró en la década de los años 1920.Azul bandera Trump ordenó vaciar por completo esta masa de agua, diseñada para reflejar el obelisco del Monumento a Washington, a causa del problema de las algas.Durante semanas el presidente criticó "el agua sucia" que había "heredado" de administraciones precedentes y aseguró que él iba a arreglarlo, por un monto muy inferior a la última renovación, entre 2010 y 2012, que costó decenas de millones de dólares.
Visitantes caminan cerca del estanque reflectante del Monumento a Lincoln tras la finalización de las recientes renovaciones. | AFP
Trump ordenó utilizar una nueva técnica, con un material especial para piscinas, y pintó el fondo del estanque de "azul bandera estadunidense" con motivo del 250 aniversario de la declaración de independencia de Estados Unidos.Pero apenas unos días después de terminar las obras, las algas proliferaron de nuevo, a causa de las altas temperaturas.Inversión de más de 10 millones de dólaresPara devolver al estanque su color azul y mantener el agua "clara y limpia", las autoridades aseguran que están utilizando "tecnologías de vanguardia", en particular "un sistema de ozono por nanoburbujas", explicó a la AFP un portavoz del ministerio encargado de los parques nacionales, que se ocupa de la gestión de la obra.También se emplea el peróxido de hidrógeno —presentado como más suave que el cloro y ya utilizado en algunos spas o piscinas naturales, sin "efectos nocivos para la fauna o el medio ambiente", según el ministerio.












