El Estanque Reflectante de Washington, ubicado frente al Monumento a Abraham Lincoln, volvió a llenarse de algas apenas unas semanas después de concluir una costosa remodelación impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuyo objetivo era limpiar el agua, sellar filtraciones y renovar la imagen de uno de los espacios más fotografiados de la capital estadounidense.

La obra, finalizada a principios de junio, incluyó un revestimiento azul oscuro en el fondo del estanque, descrito por la Administración como un tono “inspirado en la bandera estadounidense”. Sin embargo, las altas temperaturas, el agua natural usada en el sistema y la persistencia histórica de algas provocaron que el color verde reapareciera en la superficie.

El proyecto costó alrededor de US$14 millones, muy por encima de las estimaciones iniciales de menos de US$2 millones, según reportes de medios estadounidenses. La intervención formó parte de un plan más amplio para “embellecer” Washington antes del aniversario 250 de la Independencia de Estados Unidos.

The water is ON, the Reflecting Pool is reflecting, and D.C. is looking better than ever. We are so back. THANK YOU, PRESIDENT TRUMP. 🇺🇸 pic.twitter.com/J3xE33XiA5— The White House (@WhiteHouse) June 4, 2026