Washington (EFE).- El famoso estanque reflectante de Washington se ha vuelto a llenar de algas que han teñido nuevamente de verde el agua, apenas un par de semanas después la costosa y controvertida remodelación impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, que precisamente buscaba eliminar estos organismos y embellecer la piscina.
Las obras en el estanque situado frente al Monumento a Abraham Lincoln concluyeron a principios de junio, tras el revestimiento del fondo con un tono azul «inspirado en la bandera estadounidense», una iniciativa promovida por el mandatario dentro de su plan para «embellecer» la capital.
Sin embargo, el retorno de las algas en los últimos días provocó que el agua adquiriera de nuevo un color verdoso, alejándose del resultado pensado inicialmente.
Personas caminan al lado del estanque situado frente al Monumento a Abraham Lincoln este jueves, en Washington (EE.UU.). EFE/ Leonor Trinidad
La Administración afirmó que las algas «residuales» se eliminarían inmediatamente después de la renovación, pero estas se lograron reproducir debido a las altas temperaturas de las últimas semanas.











