ExplicativoEl calzado puede reflejar la forma de caminar. Foto: ISTOCK23.06.2026 10:17 Actualizado: 23.06.2026 10:17
Para muchas personas, el desgaste de los zapatos puede parecer algo sin importancia, pero en realidad, puede ofrecer pistas sobre cómo se mueve nuestro cuerpo. La rotura constante en la parte interna del talón ha llamado la atención de los expertos en biomecánica, quienes creen que este tipo de daño podría estar conectado a ciertos patrones de marcha.La osteópata y fisioterapeuta integral Laura Lomar, de Barcelona, abordó este tema en una publicación compartida a través de sus redes sociales. Según explicó, cuando esta zona se rompe de manera repetitiva, no necesariamente se trata de un defecto del calzado, sino de una posible manifestación de cómo el pie, el tobillo y el resto de la extremidad inferior interactúan durante el movimiento. LEA TAMBIÉN La biomecánica influye en el apoyo del pie al caminar. Foto:ISTOCKSegún la especialista, este tipo de desgaste podría estar vinculado a factores como una movilidad reducida en el tobillo, cambios en la pronación o supinación del pie, y una mayor tensión en el tendón de Aquiles. "Si su zapato se rompe en esa zona, no es culpa del calzado, es su biomecánica", comentó Lomar, señalando que el desgaste visible puede ser un indicativo de cómo se mueve el cuerpo al caminar.La evidencia científica que tenemos hasta ahora indica que el desgaste del calzado puede darnos pistas sobre cómo caminamos. Un estudio publicado en el 'Journal of Foot and Ankle Research', titulado "Pattern of Outsole Shoe Heel Wear in Infantry Recruits", examinó el desgaste del talón en reclutas militares y descubrió una conexión entre este desgaste y el ángulo de progresión del pie, que es básicamente la dirección en la que apunta mientras caminamos. LEA TAMBIÉN El desgaste puede estar asociado a la marcha del usuario. Foto:ISTOCKEn este contexto, Laura Lomar enfatiza que no se deben pasar por alto estas señales. La experta opina que una evaluación profesional puede ser clave para descubrir si el desgaste está relacionado con problemas de movilidad, irregularidades en la forma en que apoyamos el pie o desequilibrios musculares, los cuales podrían mejorarse con ejercicios específicos y el calzado correcto.Más allá de que el calzado se desgaste, los expertos están de acuerdo en que la prevención es fundamental. Fijarse en la comodidad al caminar, en el tipo de soporte que recibe el pie y en cualquier molestia que surja puede ser crucial para identificar desequilibrios a tiempo. Si no se atienden, estos pueden llevar a incomodidades o incluso lesiones.KATHERINE BRAVO HERNÁNDEZ REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL EL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










