“Nueva Córdoba rompió hace años la noche”, dispara un empresario que fue el responsable de lugares míticos de la capital. “Te dan unas pizzas, después corren las mesas y se baila. Un descontrol”, remarca.
Las voces no quieren dar su nombre. Pero todos trabajan de noche, o en la noche cordobesa. El caso Agostina Vega y, por consiguiente, el bar Wachitas profundizó una crisis oculta dentro de los controles municipales en los comercios nocturnos.
“Ahora tendremos 90 días para inscribirnos nuevamente, otro trámite más. Meten a todos en la misma bosa, como si no tuviera datos de quiénes somos”, se fastidia un empresario que tiene año en el negocio. “Nosotros hemos pasado por todas las administraciones, en otro tiempo salían los propios funcionarios a la noche, ahora se quedan en su casa”, remarca sin pudor.
Passerini convoca a Quinteros para un nuevo ente municipal: Qué dice el decreto de la Unidad de control de la noche en Córdoba
El nuevo ente mixto creado por el decreto 161 busca terminar de una vez por todas con el desmanejo de los controles. El intendente Passerini no quiere estar solo y buscará la colaboración del ministro Juan Pablo Quinteros. No es la primera vez que van a trabajar articuladamente, ya lo hicieron con los naranjitas en el parque Sarmiento. Los resultados benefician a ambos.









