El viernes por la noche, la Municipalidad creó por decreto la Unidad Ejecutora Mixta de Coordinación y Prevención para la Seguridad Pública y dispuso operativos masivos durante noventa días sobre los locales nocturnos. El anuncio mira hacia adelante: más coordinación, más inspecciones, más control. Y el caso que lo motivó apunta en la dirección contraria.

En paralelo a la causa por el femicidio de Agostina Vega, que llevó a sus tres acusados a indagatoria ante el fiscal Raúl Garzón, el municipio revocó la habilitación de Wachitas y difundió un expediente para mostrar que había actuado. Leído con los documentos a la vista, ese expediente muestra otras cuestiones.

Revocar lo que, según el municipio, nunca existió

¿Cuándo está habilitado un local? La ordenanza lo define en su artículo 3: la habilitación es el certificado, "la autorización con valor de documento público denominado Certificado de Habilitación". No un trámite a medias.

Pero el sistema deja una zona gris. El trámite lo impulsa el Estado, mientras que su cierre depende de que el titular pague la tasa. En el medio puede quedar un paréntesis: un expediente que nadie está obligado a cerrar ni a rechazar, y un local que sigue funcionando mientras su habilitación, en los papeles, nunca termina de existir.