José Luis Ábalos no podrá disfrutar de un permiso penitenciario hasta el año 2030, cuando tendrá ya 71 años de edad. El exministro de Transportes fue condenado ayer por el Tribunal Supremo a 24 años y tres meses de prisión como autor de los delitos de organización criminal, cohecho, tráfico de influencias y malversación de caudales públicos. No obstante, el límite máximo de cumplimiento efectivo será de alrededor de 16 años y seis meses por aplicación de las reglas de acumulación de condenas.Ábalos ingresó en la prisión de Soto del Real el 27 de noviembre del año pasado. Ha permanecido en ese penal durante siete meses de forma preventiva. Ahora, su situación ya es definitiva. El exministro, que cumplirá 67 años en diciembre, tendrá derecho de escoger prisión. Una vez instalado, podrá solicitar un primer permiso siempre y cuando haya tenido buena conducta, esté clasificado en segundo o tercer grado y haya cumplido la cuarta parte de la condena, según se desprende del artículo 47.2 de la Ley Orgánica General Penitenciaria. Podrá por tanto pedir su primer permiso dentro de cuatro años y un mes.Si mantiene la buena conducta y siempre y cuando tenga un pronóstico favorable de reinserción, Ábalos podrá aspirar a la libertad condicional cuando cumpla tres cuartas partes de su condena. Eso implica que deberá permanecer en prisión al menos durante 12 años y medio de acuerdo con lo establecido en los artículos 90 a 93 del Código Penal.Sin embargo, Marino Turiel, abogado de Ábalos, ya ha manifestado que intentará por todos los medios que su cliente sea absuelto porque es “inocente”. La sentencia del Tribunal Supremo es firma por lo que no cabe recurso contra ella. Pero Turiel se propone pedir la nulidad para acudir luego al tribunal Constitucional y, si fuera necesario, a instancias jurisdiccionales europeas. Turiel ha explicado que “los derechos de Ábalos han sido vulnerados desde la instrucción” y eso legitima acudir al Constitucional, pues “el procedimiento no ha sido todo lo justo que exige la Constitución”. Licenciada en Derecho (UB) y en Periodismo (URL). Graduada en Estudios Literarios (UB). Máster AGT (Esade). Redactora de Cultura de La Vanguardia