El año pasado, seis de cada diez catalanes respiraron aire contaminado. Esta es la principal conclusión del informe sobre la calidad del aire de Ecologistas en Acción, que concluye que 4,8 millones de personas en Catalunya estuvieron expuestas a una contaminación del aire que excede los nuevos límites legales aprobados por la Unión Europea para 2030 (20 μg/m3 para PM10 y 10 μg/m3 para PM2,5). Es la mitad de las medidas actuales, que en tres años ya no tendrán validez.PublicidadSi se tienen en cuenta los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), mucho más estrictos que los límites actuales y futuros de la UE, el aire contaminado afectó a la totalidad de la población y territorio catalanes. La contaminación del aire es la principal causa ambiental de muerte a escala mundial y también en el Estado. Según la Agencia Europea del Medio Ambiente, en 2023 la exposición a atmosféricos estuvo relacionada con hasta 24.000 muertes prematuras en España y con más de 60.000 ingresos.Los datos en Catalunya se han recogido a partir de las estaciones de la red de vigilancia que hay repartidas por diferentes puntos del país, concretamente 108. Según el informe, la estación de Alcover (Alt Camp) sobrepasó ampliamente el umbral de alerta de ozono, con la cuarta máxima concentración horaria de este contaminante del Estado español durante el 2025, con 241 μg/m3.El Prepirineo y la plana de Vic también superaron el límite máximo vigente de días al año (25) con la presencia de ozono, por el hecho de estar por encima de los 120 μg/m3, con 36 y 35, respectivamente. Unos registros que fueron el doble que, por ejemplo, la Catalunya Central, las Terres de Ponent y comarcas de Girona, entre otros. Esto se debe principalmente a la contaminación que se genera en el Área Metropolitana de Barcelona y a las macrogranjas de la zona. El ozono es un contaminante que se forma por la acción de la radiación solar sobre otros contaminantes precursores emitidos en buena parte por el tráfico rodado y otras actividades como la aviación y el transporte marítimo. Las altas temperaturas pueden contribuir al aumento de los niveles de ozono. Según el coordinador del informe, Miguel Ángel Ceballos, Catalunya registró el año pasado los niveles de ozono más elevados desde 2015, con numerosos episodios durante los meses de junio, julio y agosto.PublicidadSe reduce el dióxido de nitrógenoPor el contrario, el dióxido de nitrógeno (NO2), que también viene generado en gran parte por el tráfico, se redujo en Catalunya un 36% respecto a la concentración media del periodo 2012-2019. De hecho, según el documento, Barcelona destaca en el descenso de este gas, ya que ninguna estación anotó un valor superior al límite anual actual (40 μg/m3) y el punto del Eixample registró el mejor resultado desde que se contabiliza (29 μg/m3). En otros lugares del área metropolitana también se notó esta mejora del NO2 como en Mollet del Vallès (Vallès Oriental), Montcada i Reixac (Vallès Occidental) y Sant Andreu de la Barca (Baix Llobregat) con guarismos por debajo del máximo permitido, con 28 o 27 μg/m3. Unas reducciones contaminantes que el informe apunta como posibilidad la implementación de las zonas de bajas emisiones (ZBE), en vigor desde el 1 de enero de 2020.Barcelona y Tarragona condicionan el resto del paísLos dos focos principales de contaminación en Catalunya son, por un lado, Barcelona y su área metropolitana, delimitada en el Vallès-Baix Llobregat, por la "elevada intensidad" de vehículos, el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, el transporte marítimo del puerto de Barcelona y la actividad industrial. Y por otro, el Camp de Tarragona condicionado por la presencia del complejo petroquímico, el más grande del sur de Europa, y el puerto de Tarragona. Estas dos zonas acaban condicionando y afectando al resto del país.PublicidadEl análisis indica que los puertos de Tarragona y Barcelona superaron el límite diario legal de PM10, que la legislación vigente fija en 35 días, con 75 y 70, respectivamente. Una situación que el informe de la organización vincula a las operaciones de carga y descarga, así como de la actividad de los cruceros.¿Qué piden los ecologistas?A nivel estatal, Ecologistas en Acción pide de forma urgente al Govern español la "transposición" de la directiva europea para que se instauren los nuevos límites y objetivos aprobados para 2030 porque se trata de un "beneficio para la salud pública". Una normativa común que en el Estado está en fase de tramitación administrativa.A nivel más local, la entidad reclama que se reduzcan los cruceros que llegan a la capital catalana y que no se amplíen estas infraestructuras, ni tampoco los aeropuertos. Esto implica detener la ampliación del Aeropuerto del Prat. Asimismo, pide que todas las ciudades de más de 50.000 habitantes establezcan zonas de bajas emisiones para mejorar la calidad del aire y mitigar el cambio climático, tal y como indica la ley. La mitad de ellas no han cumplido esta obligación.Finalmente, concluye que la única manera de mejorar la calidad del aire en las ciudades es disminuir el tráfico motorizado, potenciando la movilidad activa peatonal y ciclista y el transporte público eléctrico. También reclama promover el ahorro energético, ordenar el actual despliegue caótico de las energías renovables, adoptar las mejores técnicas industriales disponibles, reducir el uso del avión, acordar Áreas de Control de Emisiones ambiciosas para el Mar Mediterráneo y el Atlántico Noreste, y una moratoria para las nuevas macrogranjas.
Más de la mitad de la población catalana respira aire contaminado, según un informe de Ecologistas en Acción
El Camp de Tarragona, con la industria petroquímica y el puerto, y el Área Metropolitana de Barcelona son los dos focos principales de contaminación que acaban afectando al resto del territorio La ...








