Raúl Bobé | Londres (EFE).- Una década después del referéndum del Brexit, el Reino Unido sufre las secuelas de su salida de la Unión Europea (UE) en múltiples ámbitos de la sociedad, desde lo puramente económico, hasta lo político o lo social.

Un nuevo acercamiento a Europa

Tras años de enfriamiento, la llegada de Starmer al poder en 2024 supuso también el «reinicio» de las relaciones con Bruselas, aunque mantuvo líneas rojas como la vuelta al mercado único o la libre circulación de personas.

Además de acuerdos bilaterales en comercio, o defensa, este «reseteo» se materializará en 2027 con el regreso del Reino Unido al programa de intercambio Erasmus+.

El Brexit se firmó en 2016 con un apoyo del 52 % frente al 48 %; hoy en día, según YouGov, el 70 % de los británicos respalda un vínculo más cercano con la UE.