Análisis Exclusivo suscriptores Expertos consideran que el referendo creó dos identidades políticas con alto peso electoral. 56 % de los británicos cree que la decisión fue un error.A diez años del Brexit, el Reino Unido sigue dividido entre quienes defienden la salida de la Unión Europea y quienes consideran que las promesas económicas no se cumplieron. Foto: EFE / AFP / Ilustración elaborada con IA / EL TIEMPOSUBEDITOR DE LA SECCIÓN INTERNACIONAL23.06.2026 12:24 Actualizado: 23.06.2026 12:24
Diez años después de que el 51,9 por ciento de los británicos votó por abandonar la Unión Europea, el Brexit aún divide opiniones en el Reino Unido. Mientras las encuestas muestran que cada vez más ciudadanos consideran que la decisión fue un error, economistas, empresarios y dirigentes políticos continúan debatiendo cuáles han sido los efectos del referendo sobre la economía. LEA TAMBIÉN El aniversario del referendo encuentra además a Reino Unido en un momento de transición. La dimisión el pasado lunes del primer ministro, el laborista Keir Starmer, abre una nueva etapa política para un país que vive una inusual rotación de líderes desde el referendo de 2016, siendo Starmer el sexto premier en caer desde la votación del referendo.Al mismo tiempo, el bipartidismo enfrenta el desafío del ascenso de Reform UK, el partido de extrema derecha liderado por Nigel Farage, y el avance de otras fuerzas políticas nacionalistas y populistas.Sobre ese escenario vuelven al centro de la discusión dos preguntas que cobraron eco tras la salida formal del bloque europeo en 2020: ¿Qué impacto tuvo el Brexit sobre la economía británica? y ¿qué opinan hoy los británicos sobre una decisión que redefinió la política del país?El saliente primer ministro Keir Starmer interviene durante una sesión en la Cámara de los Comunes. Foto: AFPLas promesas incumplidas: así fue el efecto en la economíaSobre la primera duda, diversos estudios publicados en los últimos años han intentado medir sus efectos, entre otros una investigación del National Bureau of Economic Research (NBER) y la Universidad de Stanford, que concluye que la economía británica es actualmente más pequeña -entre un 6 y 8 por ciento- de lo que habría sido si hubiera permanecido dentro de la Unión Europea. LEA TAMBIÉN Las estimaciones se basan en metodologías macroeconómicas y microeconómicas que comparan la evolución del Reino Unido con la de economías similares y analizan, además, el desempeño de empresas británicas durante el periodo posterior al referendo de 2016.Según los investigadores, el efecto del Brexit no se produjo de manera inmediata, sino que fue acumulándose a medida que entraban en vigor las nuevas reglas comerciales y mientras las empresas se adaptaban al nuevo entorno regulatorio.Aunque el acuerdo de comercio y cooperación firmado entre Londres y Bruselas evitó la imposición de aranceles, la introducción de controles aduaneros, requisitos de certificación, trámites administrativos y otras barreras no arancelarias elevó los costos operativos para numerosas compañías, sostienen los investigadores.Partidarios del Brexit celebran frente al Parlamento, en 2016, la salida del Reino Unido de la UE. Foto: EFEDe hecho, el informe estima que estos obstáculos incrementaron los costos de las empresas en torno a un cuatro por ciento. Para muchos exportadores, especialmente pequeñas y medianas empresas, la nueva burocracia generó mayores gastos y tiempos de operación más largos para acceder al mercado europeo.La inversión empresarial aparece como otro de los indicadores afectados. Los investigadores calculan una reducción de entre el 12 y el 18 por ciento respecto al escenario en el que el Reino Unido hubiera permanecido en la UE. LEA TAMBIÉN Freno la migración, entre los factores que afectaron el empleoEl mercado laboral británico también muestra efectos adversos tras 10 años. El estudio calcula una reducción de entre el tres y el cuatro por ciento en los niveles de empleo respecto al escenario alternativo sin Brexit.Los autores identifican dos factores principales. El primero es la expectativa de una menor demanda futura, que llevó a muchas empresas a moderar sus planes de contratación. El segundo está relacionado con la reducción de la migración procedente de países de la Unión Europea.Antes del referendo, numerosos sectores dependían de trabajadores extranjeros, especialmente en áreas como la agricultura, la construcción, la hostelería y los servicios. Tras la salida del bloque, las restricciones modificaron los flujos laborales y algunas empresas encontraron mayores dificultades para cubrir vacantes.El movimiento para volver a entrar en la Unión Europea ha ganado fuerza en los últimos años. Foto: JUSTIN TALLIS / AFPLa productividad constituye otro de los ámbitos señalados por el estudio. Las estimaciones apuntan a una reducción de entre el 3 y el 4 por ciento.Las conclusiones del informe coinciden con las valoraciones expresadas por varios economistas durante los últimos años. Jonathan Portes, profesor de Economía y Políticas Públicas del King's College de Londres, considera que los consumidores del país han sido los más afectados.“Como predijeron casi todos los economistas, el Brexit ha causado un daño significativo a la economía del Reino Unido. El aumento de las barreras comerciales con la UE ha perjudicado a las empresas británicas y ha elevado los precios para los consumidores británicos, además de reducir la inversión, tanto nacional como extranjera”, señala en diálogo con AFP.Como predijeron casi todos los economistas, ha causado un daño significativo a la economía del Reino Unido.Jonathan PortesProfesor de Economía y Políticas Públicas del King's CollegeNo obstante, los partidarios de la salida sostienen que el Reino Unido recuperó capacidad de decisión y autonomía para negociar acuerdos con terceros países. Pese a esto, los críticos insisten en que esos beneficios no compensan los costos derivados de una menor integración con el mercado europeo.¿Qué opinan los británicos del Brexit?Mientras los economistas continúan evaluando los efectos de largo plazo, la opinión pública británica también muestra una evolución.Hoy, la mayoría de los ciudadanos considera que abandonar la Unión Europea fue un error. Así lo confirma una encuesta reciente de YouGov, que muestra que cerca del 56 por ciento de los consultados cree que la decisión fue equivocada, mientras que un 62 por ciento considera que el Brexit es un fracaso.Los resultados contrastan con el ajustado desenlace de la consulta de 2016, cuando el 51,9 por ciento de los votantes respaldó la salida frente al 48,1 por ciento que optó por permanecer en el bloque. LEA TAMBIÉN Sin embargo, según expertos, los sondeos reflejarían una realidad más compleja que un simple deseo de regresar a la Unión Europea.Según la profesora Catherine Barnard, especialista en Derecho de la Unión Europea en la Universidad de Cambridge, una mayoría de británicos podría inclinarse hoy por permanecer dentro del bloque si se repitiera la consulta. Sin embargo, ello no significa necesariamente que exista un consenso político para iniciar de inmediato el proceso de reincorporación.“La cuestión interesante es saber si (Andy) Burnham -el exalcalde de Mánchester y favorito para suceder a Starmer- querrá ir más allá en su deseo de acercarse más a Europa o si, dado que representa a un distrito electoral que apoyó la salida de la Unión Europea, será más prudente”, afirma Barnard a AFP.Andy Burnham es el favorito para suceder a Starmer al frente del Gobierno británico. Foto: AFPLa académica va más allá y sostiene que el Brexit continúa siendo un tema emocionalmente sensible y que las divisiones surgidas durante la campaña de 2016 siguen presentes en la sociedad británica.Una visión similar plantea Sara Hobolt, directora del Departamento de Gobierno de la London School of Economics, quien afirma que el Brexit creó dos identidades políticas que van a perdurar por mucho tiempo, ha contribuido a una mayor fragmentación política en el país y hoy constituye una línea de división social que sigue influyendo en el comportamiento electoral.La cuestión interesante es saber si (Andy) Burnham querrá ir más allá que Starmer en su deseo de acercarse más a Europa o si, dado que representa a un distrito electoral que apoyó la salida de la Unión Europea, será más prudenteCatherine BarnardEspecialista en Derecho de la Unión Europea en la Universidad de Cambridge“Por un lado, los partidarios de la salida (Leavers) y, por otro, los de la permanencia (Remainers). Diez años después, estas identidades siguen siendo muy fuertes y ampliamente arraigadas. Casi dos tercios de los británicos se identifican como Leavers o Remainers, y estos vínculos son a menudo más fuertes que la lealtad a los partidos políticos”, explica a AFP.¿Reino Unido puede volver a la Unión Europea?Los expertos coinciden en que, desde un punto de vista político y jurídico, una eventual reincorporación requeriría una decisión explícita del Reino Unido y una negociación con los Estados miembros del bloque, es decir, el mismo procedimiento que siguen actualmente países candidatos como Ucrania, Moldavia o Albania.Aunque las encuestas muestran un aumento del euroescepticismo inverso –es decir, una valoración más favorable de la pertenencia a la UE–, no existe actualmente un proceso formal encaminado a la adhesión.El debate podría adquirir una nueva dimensión si se da la vaticinada llegada de Burnham (del ala más izquierdista de los laboristas), quien en intervenciones públicas ha reconocido la existencia de argumentos favorables a un eventual regreso a la UE en el largo plazo, aunque hasta ahora no ha planteado esa posibilidad como una prioridad política. LEA TAMBIÉN Por el momento, la estrategia de Londres parece centrada en profundizar la cooperación con Bruselas sin reabrir la discusión sobre una adhesión plena ante una país que, como la mayoría del planeta, está polarizado.CAMILO A. CASTILLO — Subeditor Internacional — X: @camiloandres894(*) Con información de AFP Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










