El Reino Unido cambia de primer ministro. Cuando se cumplen diez a�os del refer�ndum que decidi� la salida del pa�s de la Uni�n Europa, la inestabilidad pol�tica, la ca�da del crecimiento econ�mico, y la violencia vinculada a la inmigraci�n parecen haberse convertido en estructurales en la segunda econom�a de Europa y en una de las dos potencias nucleares del continente.No es un panorama muy diferente del de otros grandes Estados de la UE, en especial Francia -la otra potencia nuclear- y, en menor medida, Alemania. Pero en el caso brit�nico, el simbolismo es muy especial, porque demuestra que el aislacionismo no s�lo no ha solucionado ning�n problema preexistente. M�s bien, los ha agravado y ha creado otros nuevos.Esa es la situaci�n en la que se encontrar� el ex alcalde del Gran M�nchester, Andy Burnham que, salvo cat�strofe, ser� el nuevo primer ministro. El actual jefe del Gobierno, Keir Starmer, anunci� ayer que deja el cargo, tras una rebeli�n interna de sus propios legisladores y hasta de su gabinete. La sucesi�n podr�a ser a mediados de julio si Burnham es el �nico candidato a dirigir el laborismo, y a finales de agosto en caso de que haya otros contendientes. Burnham ser� el s�ptimo primer ministro en los 10 a�os transcurridos tras el Brexit. Cinco conservadores; dos, laboristas. No existe una mejor definici�n de inestabilidad pol�tica que �sa.Una sucesi�n r�pida es clave para que la econom�a brit�nica no caiga en crisis debido, precisamente, a una de las vulnerabilidades causadas por la salida de la UE: el endeudamiento del Estado. La mejor muestra de ello fue la ca�da de la deuda cuando un emocionado Starmer anunci� su dimisi�n. Pero el mercado reaccion� con euforia en el momento en el que el ex ministro de Sanidad, Wes Streeting, anunci� que no se presentar� al liderazgo laborista, lo que allana, en principio, el terreno para que Burnham asuma el cargo en julio.El reto que supone la deudaEs otra de las paradojas del Brexit. La salida de la UE, dec�an sus defensores, iba a permitir al Estado ahorrar 18.200 millones de libras (2.120 millones de euros) anuales que te�ricamente el Reino Unido regalaba a Bruselas. Esa era la promesa en 2016, cuando el d�ficit p�blico brit�nico era de 45.500 millones de libras; en 2024, Starmer lleg� al poder y se encontr� con un agujero de 121.400 millones. La deuda del Estado hab�a pasado en esos ocho a�os de Brexit de 1,65 a billones de libras a 2,72 billones (de 1,9 a 2,4 billones de euros).La consecuencia es que hoy el Reino Unido es una econom�a que vive en un estado de crisis de deuda perpetua. De hecho, en 2022, la primera ministra conservadora Liz Truss lanz� un plan de ajuste fiscal que desencaden� en los mercados financieros un cataclismo propio de un mercado emergente. Truss es el mejor s�mbolo del caos post-Brexit: su mandato s�lo dur� 49 d�as, lo que la convierte en la persona que ha ocupado por menos tiempo ese cargo en la historia del Reino Unido.El Reino Unido est� fuera del paraguas del euro, y de la promesa formulada en 2012 por el Banco Central Europeo de "hacer lo que haga falta" para preservar la moneda �nica. Eso lo pone en una posici�n fiscal m�s d�bil que, por ejemplo, Francia, pese a que ese pa�s tiene m�s deuda. Y eso es algo que Burnham ha aprendido por las bravas en su campa�a contra Starmer. Primero, tuvo que dar marcha atr�s que en septiembre pasado, en una entrevista al semanario de izquierdas The New Statesman, hab�a dicho que "tenemos que superar este sometimiento al mercado de bonos". Era una frase heroica. Pero sin sentido en un pa�s que emite 950 millones de euros en deuda p�blica cada d�a (contando s�bados y domingos, en los que el mercado est� cerrado). Ahora Burnham promete seguir con el duro ajuste presupuestario de Starmer, pese a su impopularidad.El gasto en Defensa y el apoyo a UcraniaEl ajuste, adem�s, es complicad�simo. Entre otras cosas, porque Burnham, pese a su pedigr� de "izquierda blanda" va a mantener el aumento del gasto militar pactado por la OTAN (con la salvedad de Espa�a). Todo para evitar el desmantelamiento de la Defensa del Reino Unido que se aceler� con el Brexit. Ya en 2021, el entonces jefe de la Junta de Jefes del Estado Mayor brit�nico, Nick Carter, dijo al primer ministro conservador, Boris Johnson, que sus recortes en Defensa iban a dejar al pa�s como "B�lgica con bombas at�micas".La cuesti�n es que gastar m�s en Defensa sin endeudarse a�n m�s s�lo se puede conseguir reduciendo otras partidas, algo que va en contra de la imagen de izquierda pr�stina del futuro primer ministro. Adem�s, aunque Burnham no ha dado detalles al respecto, se ha comprometido en l�neas generales a seguir la pol�tica de Starmer de apoyo a Ucrania.Pese a esa actitud, el calendario del cambio de gobierno es nefasto para Europa. Starmer va a ir poco casi como primer ministro en funciones a las cumbres de julio de la OTAN y de la Coalici�n de Voluntarios que apoya a Ucrania. Uno de los homenajes m�s visibles al jefe del Gobierno brit�nico lleg� ayer en la cuenta de X (la antigua Twitter) del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, que terminaba con un "siempre ser�s bienvenido en Ucrania". La presidenta de la UE, Ursula von der Leyen, se expres� en t�rminos parecidos, con un tuit en el que afirmaba que "a muchos l�deres les lleva a�os convertirse en el hombre de Estado que usted ha logrado ser en solo dos a�os".La inmigraci�n desde el BrexitStarmer ha hecho una aproximaci�n a la UE t�cnica, a base de acuerdos sectoriales. Pero ha descartado la reentrada o, incluso, la participaci�n en el mercado �nico. Burnham es de la misma l�nea. La raz�n en ambos casos es t�ctica. La muralla roja de votantes laboristas en el norte de Inglaterra y Gales es muy eurofobia, y se est� inclinando m�s y m�s hacia el ultranacionalismo de Reform UK, el partido fundado y dirigido por Nigel Farage, el padre ideol�gico del Brexit.Hoy Farage no habla del Brexit, que es visto como un desastre por una abrumadora mayor�a de los brit�nicos. Su caballo de batalla es la inmigraci�n. Que, a su vez, es en parte consecuencia del Brexit. El Reino Unido expuls� a gran parte de los ciudadanos de la UE sin pensar que alguien ten�a que hacer los trabajos que los brit�nicos no estaban dispuestos -o no estaban cualificados- para ejercer. La consecuencia fue la llegada masiva de asi�ticos y africanos, que ahora desatan las iras de parte de la poblaci�n. Starmer ha endurecido su posici�n en inmigraci�n, y tambi�n lo hecho Burnham, al demandar que los reci�n llegados sean asimilados en la sociedad brit�nica, algo que hasta ahora los laboristas no hab�an defendido.Pero esa crisis va a seguir. En las �ltimas semanas, se han producido una serie de ataques y contraataques religiosos y racistas entre brit�nicos blancos e inmigrantes de otras razas. Despu�s de los disturbios causados tras el apu�alamiento de un ciudadano brit�nico en Belfast por un sudan�s la semana pasada, el s�bado un hombre fue arrestado en la capital de Escocia, Edimburgo, tras apu�alar a cinco supuestos inmigrantes musulmanes. Seg�n la prensa brit�nica, el hombre grit� al ser arrestado: "Estoy protegiendo mi pa�s de estos putos hijos de puta musulmanes que violan a nuestras hijas, que violan a nuestros hijos. Ya es suficiente".
El relevo de Starmer por Burnham expone la inestabilidad pol�tica, econ�mica y social del Reino Unido diez a�os despu�s del Brexit
El Reino Unido cambia de primer ministro. Cuando se cumplen diez a�os del refer�ndum que decidi� la salida del pa�s de la Uni�n Europa, la inestabilidad pol�tica, la ca�da...












