La Gran Mancha Roja de Júpiter fue observada por Gian Domenico Cassini en 1665 y figura entre los fenómenos atmosféricos más antiguos documentados fuera de la Tierra (NASA, ESA, A. Simon/Goddard Space Flight Center, M.H. Wong/University of California, Berkeley via AP)La Gran Mancha Roja de Júpiter es uno de los fenómenos atmosféricos antiguos y documentados fuera de la Tierra. Su descubrimiento se atribuye al astrónomo italiano Gian Domenico Cassini, quien la habría observado en 1665. Aunque desapareció de los registros durante casi 160 años, la tormenta volvió a detectarse en la década de 1830 y desde entonces ha sido objeto de seguimiento sistemático, acumulando cerca de 190 años de actividad continua.Un estudio liderado por científicos del centro Goddard de la NASA, programado para publicación en la revista Icarus, es citado por National Geographic, medio especializado en ciencia y naturaleza, para aportar datos sobre este fenómeno. La especialista en atmósferas planetarias Amy Simon destaca las dificultades para analizar la composición química de la tormenta debido a las condiciones extremas de Júpiter.PUBLICIDADLa persistencia de la Gran Mancha Roja, sumada a su longevidad, la convierte en un laboratorio natural para comprender los mecanismos atmosféricos de los gigantes gaseosos. El trabajo de Simon y su equipo permite trazar la evolución de este colosal sistema durante casi 200 años, ofreciendo datos para la investigación planetaria.Un estudio del centro Goddard de la NASA, citado por Nat Geo y programado para Icarus, analiza la evolución de la Gran Mancha Roja durante casi 200 años
¿Qué esconde la Gran Mancha Roja de Júpiter? Un estudio reveló pistas de un misterio centenario
Con vientos de hasta 680 kilómetros por hora y dimensiones que duplican el diámetro terrestre, esta tormenta es el fenómeno atmosférico más longevo y enigmático registrado fuera del planeta














