Científicos del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar (MPS) en Alemania afirman haber identificado una de las regiones de formación planetaria más importantes del Sistema Solar. Un nuevo estudio, publicado en The Astrophysical Journal y compartido en el portal digital Science Daily, revela que una zona en forma de anillo justo más allá de la órbita de Júpiter actuó como un “territorio de cría” eficiente y extraordinariamente versátil para los planetesimales.Japón planea construir un anillo solar gigante alrededor de la Luna: el ambicioso proyecto para enviar energía limpia a la TierraScience Daily, que desde 1995 publica estudios científicos, reseña que mediante simulaciones por ordenador, el equipo de investigadores descubrió que esta región produjo planetesimales -componentes básicos de los planetas y asteroides- con composiciones muy diferentes a lo largo de un periodo de aproximadamente dos millones de años.Publicidad“Diferentes tipos de planetesimales aparentemente se formaron en la misma región del disco primitivo de polvo y gas, solo que en momentos distintos. La región justo fuera de la órbita de Júpiter ofreció condiciones excelentes para ello”, expuso Joanna Drążkowska, directora del Grupo Lise Meitner sobre la formación de planetas.Una trampa de polvo cósmicoEl estudio se centró, según Science Daily, en un período comprendido entre dos y cuatro millones de años después de la formación del Sistema Solar. Para entonces, Júpiter ya había acumulado la mayor parte del material cercano a su órbita, creando un hueco en el disco circundante de gas y polvo.Los científicos creen que este proceso también creó un anillo de mayor presión de gas justo más allá de Júpiter, explica el portal digital y señala que dicha presión atrapó grandes cantidades de polvo, lo que permitió que se acumularan allí pequeños cúmulos conocidos como guijarros. PublicidadPublicidadSe detalla que estudios anteriores ya habían sugerido que estas “trampas de polvo” podrían haber contribuido a la rápida formación de planetesimales durante las primeras etapas del Sistema Solar.La Tierra ha dejado de ser invisible: por qué los megaproyectos de China podrían estar delatando nuestra ubicación a civilizaciones alienígenasLo que seguía sin estar claro era -apunta el estudio- si estas trampas de polvo podrían seguir produciendo tipos de cuerpos muy diferentes durante largos periodos de tiempo. Las nuevas simulaciones sugieren que sí.PublicidadDe acuerdo al portal digital, los investigadores demostraron que diversas poblaciones de planetesimales probablemente se formaron en esta misma región a lo largo de millones de años. Sus hallazgos también relacionan estos objetos simulados con grupos conocidos de meteoritos encontrados en la Tierra.“Por primera vez, hemos logrado reproducir con precisión los resultados de estudios de laboratorio sobre meteoritos mediante simulaciones informáticas del sistema solar primitivo. Los meteoritos sirven, por así decirlo, como piedra de toque para las teorías sobre la formación planetaria”, explicó Thorsten Kleine, director del MPS y cosmoquímico.Pistas en los meteoritosEn el estudio se explica que los meteoritos son fragmentos de roca espacial que sobreviven a su viaje a través de la atmósfera terrestre y aterrizan en la superficie del planeta. Se cree, de acuerdo a la investigación, que muchos son fragmentos de antiguos planetesimales que han cambiado muy poco desde los inicios del Sistema Solar.Los investigadores se centraron especialmente -según el portal Science Daily- en las condritas carbonáceas, un tipo de meteorito rico en carbono. Los análisis de laboratorio sugieren que estos meteoritos se formaron más allá de Júpiter durante el mismo período de tiempo explorado en las simulaciones.PublicidadEl colapso del mapa geológico tradicional: el hallazgo en el manto inferior que desmiente lo que creíamos sobre el núcleo terrestreDe acuerdo a la publicación, los científicos dividen las condritas carbonáceas en seis grupos según su edad y composición. Algunas son frágiles y están compuestas principalmente de material de grano fino, mientras que otras -señala- son más resistentes y contienen inclusiones visibles incrustadas en el material más fino.El informe destaca que en las nuevas simulaciones, esos dos componentes coincidían con dos tipos de materia que se creía que existían en el Sistema Solar primitivo. Uno consistía en material frágil y polvoriento, mientras que el otro estaba formado por grumos más resistentes que se formaron muy pronto en regiones más calientes antes de extenderse por todo el disco.“Para nuestras simulaciones, era crucial modelar el comportamiento y la interacción de ambos materiales tanto a pequeña como a gran escala”, expuso Nerea Gurrutxaga, estudiante de doctorado en el MPS y primera autora del artículo.Múltiples generaciones de rocas espacialesLa investigación detalla que los modelos del equipo rastrearon tanto las colisiones de partículas microscópicas como el movimiento a gran escala a través del enorme disco de gas. Las partículas podían -explica- fragmentarse, unirse, desplazarse hacia el Sol o quedar atrapadas en ciertas regiones.Las simulaciones mostraron, según el estudio, que Júpiter actuaba como una barrera más fuerte para las partículas más grandes y resistentes que para los granos de polvo más pequeños. Al mismo tiempo, refiere que la formación de nuevos planetesimales consumía progresivamente parte del material disponible.La Tierra vive sus 11 años más calurosos de forma consecutiva: “Todos los indicadores climáticos clave parpadean en rojo”Con el paso de millones de años, se destaca que estos efectos combinados provocaron que los dos tipos de material se acumularan en proporciones diferentes más allá de la órbita de Júpiter. Este equilibrio cambiante, revela la publicación, condujo finalmente a la formación de generaciones claramente diferenciadas de planetesimales.Durante los primeros 500.000 años, la cantidad de material quebradizo disminuyó -de acuerdo a la investigación- antes de volver a aumentar durante el siguiente millón de años. Posteriormente, se indica que aparecieron dos poblaciones distintas de planetesimales: una compuesta principalmente de material frágil y otra dominada por materia más estable.Science Daily destaca que los investigadores sospechan que, además de las condritas carbonáceas, es posible que en la misma trampa de polvo también se hayan formado otros tipos de meteoritos durante etapas aún más tempranas de la historia del Sistema Solar.“Existen pruebas contundentes de que las trampas de polvo eran el lugar de nacimiento preferido de los planetesimales en nuestro Sistema Solar”, aseguró Joanna Drążkowska. (I)