Las trayectorias de muchos planetas arrastran pequeños cuerpos atrapados por su gravedad. Ganímedes forma parte de ese grupo y gira alrededor de Júpiter desde hace miles de millones de años. Los astrónomos saben que existe porque puede observarse con telescopios y porque varias sondas espaciales han pasado cerca de su superficie durante décadas.
Los satélites naturales forman parte habitual del Sistema Solar. La Tierra tiene la Luna, Marte conserva dos cuerpos pequeños a su alrededor y los gigantes gaseosos acumulan decenas de lunas que se mueven en órbitas distintas. Algunas nacieron junto al planeta y otras quedaron retenidas después de cruzarse con él en el espacio.
El Hellenic Space Center señaló posibles respiraderos helados en Ganímedes
Un equipo internacional dirigido por la doctora Anezina Solomonidou, del Hellenic Space Center, señaló varias regiones de Ganímedes que podrían esconder antiguos criovolcanes bajo el hielo. El trabajo, aceptado por la revista Planetary Science Journal, utilizó datos recuperados de la misión Galileo de NASA.
Tal y como defiende la experta, ciertas depresiones de la superficie podrían haber expulsado agua y materiales volátiles desde el interior de la luna. Según explicó Solomonidou en un comunicado del Hellenic Space Center, “Ganímedes es uno de los mundos más fascinantes del Sistema Solar”.













