El Telescopio Espacial James Webb de la NASA acaba de lograr un nuevo hito científico al observar, con un nivel de detalle inédito, el exótico clima de WASP-121b. Los datos revelaron que este Júpiter ultracaliente posee una atmósfera donde se producen lluvias nocturnas de metal líquido, rubíes y zafiros.

El hallazgo,que fue publicado formalmente por un equipo internacional en la prestigiosa revista especializada Nature Astronomy, estuvo liderado por el experto Cyril Gapp, perteneciente al Instituto Max Planck de Astronomía en Alemania. Gracias a la tecnología infrarroja del observatorio, los científicos lograron analizar la descomposición de la luz de la estrella anfitriona.

WASP-121b: misterioso y lejano exoplaneta

Según explicaron los especialistas, este gigante gaseoso se encuentra a unos 850 años luz de la Tierra, situado en la constelación de Puppis. Debido a la extrema cercanía con su sol, el planeta completa una órbita completa en tan solo 30,5 horas. "Esta proximidad gravitatoria genera fuerzas tan destructivas que han deformado el cuerpo dándole la silueta de una pelota de rugby. Además, presenta una rotación síncrona, lo que significa que un hemisferio sufre un día perpetuo y el otro oscuridad eterna. En su lado diurno, las temperaturas superan holgadamente los 2.000 grados, provocando que los metales pesados se vaporicen por completo", explicaron los cientificos.