Actualizado Domingo,

junio

21:35Desde hace 10 a�os, Fernando de Haro, periodista, escritor y cineasta, recorre el mundo en una serie de documentales que retratan la vida de los cristianos en lugares hostiles: Egipto, Siria, L�bano, Irak, China, Pakist�n, India, Nigeria, Palestina, Israel... La �ltima entrega de su trabajo tiene una particularidad: se centra en M�xico, un pa�s con inmensa mayor�a cristiana.Recurrimos a �l para conocer esta violencia desconocida en Espa�a que plasma en el documental Vida en M�xico. �Ocurre que, en muchas partes de M�xico, el Estado es un estado fallido. El monopolio de la violencia de la Rep�blica no existe y su lugar lo han ocupado los narcos. El Estado tampoco puede garantizar la protecci�n de las personas y ah� aparecen los sacerdotes. Y por eso, el peligro�, explica De Haro.Contin�a el cineasta: �M�xico se fund� con una revoluci�n anticlerical y con la persecuci�n de algunos sacerdotes. Pero yo no me atrever�a a conectar esa confrontaci�n hist�rica con la situaci�n actual�, dice el periodista. �La libertad religiosa es plena aunque queden algunas leyes. No hay persecuci�n ni continuidad entre el anticlericalismo. De hecho, la gran paradoja es muchos de los sicarios que asesinan a los sacerdotes son cat�licos. Es una violencia de cat�licos contra cat�licos que empez� en los a�os 90, cuando el crimen organizado se convirti� en un sujeto social que vertebr� la sociedad mexicana y los sacerdotes actuaron como un freno para su expansi�n�, relata.�Yo lo vi en la Sierra de Guerrero. La gente me dec�a: la vida es normal, nos dediquemos a la amapola del opio. El narco controla el territorio, redistribuye la riqueza y gestiona algunos beneficios sociales... Como en cualquier sitio. Pero no es normal, todo est� envilecido desde el momento en el que el agente que sostiene a la comunidad es una persona que se dedica al negocio del terror. No hay libertad. Las personas tienen que entrar en el narco porque no hay otra alternativa m�s que ser v�ctima y victimario. Eso envenena las relaciones�, detalla De Haro. �Alguien muere, alguien mata. Pasa todo el tiempo. La escenificaci�n de la muerte es permanente. No te matan: te matan, te decapitan y sacan tu cabeza en un taxi. Y todos los ciudadanos se miden por su relaci�n con el narco�.�La persecuci�n de los curas no es ideol�gica�, contin�a De Haro. �Los sicarios van contra la Iglesia porque los curas van a defender a la gente, a los indios, como ocurri� con los encomenderos y las �rdenes religiosas hace siglos�.Esa pol�tica de la iglesia, casi instintiva, fue tomada a pie de territorio. �Hubo otra opci�n para la Iglesia, la mediaci�n. Algunos obispos la han intentado en medio de guerras civiles entre c�rteles. Hubo una discusi�n interna muy fuerte. Puedo decirle que a la Iglesia le sali� fatal. Hay un tercer nivel de respuesta, una respuesta institucional de denuncia del narcoestado. La Iglesia no choca frontalmente con el Estado pero se�ala sus contradicciones. Un ejemplo: la presidenta Sheinbaum presume de que est� bajando el dato de muertos por el narco. La realidad, es que est�n desagregando a desaparecidos y muertos. La Iglesia ha denunciado que eso es maquillar estad�sticas�, asegura De Haro."Alguien muere, alguien mata. Pasa todo el tiempo"Fernando de Haro-�Puedo preguntarle por las comunidades protestantes en M�xico?-Algunos pastores evang�licos sufren la persecuci�n como los sacerdotes cat�licos. Hay una tradici�n evang�lica que ha confrontado al narco y que ha sufrido por ello. Otra cosa es el pentecostalismo que viene de Estados Unidos, que fusiona pol�tica y religi�n y que difunde la ideolog�a MAGA. No se identifican con el narco pero, como se limitan a rezar y no atienden a nada social, no se meten en problemas. No hay dimensi�n social en su vida religiosa, as� que el narco no va a por ti.�En el territorio del narco, la persona es presuntamente culpable. Una sociedad medianamente sana est� basada en lazos de confianza. El otro no te va a robar, a asesinar, a enga�ar. En M�xico, eso est� invertido. Si tu hijo desaparece piensas que es porque estaba en el c�rtel. �Por qu� creer en un paisaje as�?�. �Porque hay personas que viven de una forma luminosa en medio de esta oscuridad y acompa�an a otra gente. Y la fe se basa en esa humanidad que defiende a las personas�.Algo m�s: �El narco ha cambiado desde que el fentanilo conquist� el mercado. Ahora, se centran en el control del territorio a trav�s de cualquier negocio ilegal�. Los narcos han evolucionado. Su nuevo objetivo es la miner�a ilegal y el negocio de las tierras raras que es muy rentable. Por supuesto, tambi�n se dedican al secuestro y la trata de personas, la esclavitud sexual y los trabajos forzados. �Para ellos no hay ninguna contradicci�n entre ser un sicario y seguir una religiosidad popular, casi m�tica, basada en el rito y la romer�a. Esa no puede ser la esencia porque el rito puede convivir con cualquier cosa. La esencia es preguntarse qu� es ser cristiano�, remata De Haro.