El mundo cambia a marchas forzadas y al tejido empresarial le está costando adaptarse. La Inteligencia Artificial ha venido para quedarse y Hernán Sáenz, director global de Estrategia y Transformación de Bain & Company habla con elEconomista.es de su experiencia a la hora de asesorar a los CEOs de las empresas a adaptarse a estos nuevos cambios y ser resilientes ante la incertidumbre.¿Cómo han cambiado las cosas a nivel global y cómo afecta a las empresas?
Los cambios antes eran más paulatinos y existía mucho más consenso internacional. Hoy en día un jefe de Estado, con un lapicero, puede cambiar las reglas de forma radical e inmediata. Los mercados no funcionan así y eso es nuevo en el sentido de que entre 1989 y 2019 vimos mucho menos de eso. Una de las cosas que digo es que el contexto de la experiencia no es el contexto del futuro. Muchos equipos gerenciales crecieron en las décadas de los 90, 2000 y 2010, épocas de globalización, estabilidad y abundancia. Se hicieron gerentes en ese contexto, pero el futuro es de turbulencia, escasez y post-globalización.
¿Cómo se hace un plan de previsiones a largo plazo si la claridad que esperan los gerentes no va a venir?
Estamos en un mundo de turbulencia; si esperas, el partido está en la cancha y tú te quedaste a un lado. Estamos trabajando con herramientas diferentes. El plan estratégico del pasado, a tres años, nace ya desactualizado en la primera o tercera semana. La otra gran herramienta eran los escenarios (scenario planning), pero hoy no tenemos incertidumbre simple, sino "incertidumbre al cuadrado" o turbulencia, con demasiadas variables cambiando muy rápido. Los escenarios se vuelven tan complejos que no te dan la posibilidad de actuar.










