Históricamente, las rutas marítimas entre Marruecos y Europa han sido una pieza fundamental para conectar ambos lados del Mediterráneo. Cada verano, miles de personas cruzan estas aguas para reunirse con sus familias, empezar las vacaciones o transportar mercancías entre dos regiones que mantienen una relación cada vez más estrecha.

Ese movimiento constante sigue creciendo y las compañías navieras se preparan para responder a una demanda cada vez mayor. En ese contexto se enmarca la llegada de dos nuevos ferris de GNV, la compañía del Grupo MSC, que desde este verano reforzarán las conexiones entre Marruecos, España e Italia.

Los nuevos GNV Aurora y GNV Virgo, dos buques de última generación propulsados por gas natural licuado (GNL), operarán en las rutas que unen Tánger Med, Barcelona y Génova. Precisamente uno de los corredores marítimos más importantes del Mediterráneo occidental y una vía esencial para la conexión entre ambos continentes.

Pero la presencia de GNV en aguas españolas es más amplia, ya que cuenta con una red de conexiones que incluye rutas regulares con las islas Baleares desde los puertos de Barcelona y Valencia durante todo el año, así como la ruta estacional entre Almería y Nador, que refuerza el vínculo entre el sur de España y el norte de Marruecos en los meses de mayor movilidad.