Retratos Contempor�neosLa primera comparecencia del ex presidente ante el juez Jos� Luis Calama en la Audiencia Nacional no ha convencido al magistrado, que imputa tambi�n a las dos hijas del que fuera l�der del socialismo y a su leal secretaria. El proceso ser� otro calvario imprevisible para Pedro S�nchezZapatero y su mujer durante una visita oficial a Argentina en 2005.EFEActualizado S�bado,
junio
23:53Jos� Luis Rodr�guez Zapatero irrumpi� en la pol�tica nacional con el viento a favor. Cuando lo auparon hasta lo alto del PSOE se hizo cargo de un partido con algo de jaul�n destartalado. Suavemente, sin levantar demasiada confianza, se desliz� por el filo de todos los pu�ales e instituy� un budismo de sonrisa caramelizada alejado de la tradici�n del l�der dispuesto a aparecer en p�blico devorando las extremidades desmembradas de la oposici�n. Un presidente en el "pa�s de las maravillas" (esto es de Gustavo Bueno).Inaugur� la pol�tica del buen rollo, a la manera popular de las campa�as de abrazos gratis. Escalando paredes escarpad�simas logr� articular una primera legislatura (entre abril de 2004 y abril de 2008) bien surtida de aciertos. La segunda ech� el cuerpo a tierra, equivoc� todas las predicciones y la crisis econ�mica desatada lo arras� dejando su pellejo en la cuneta. Al ex presidente Zapatero lo imaginas en la mili haciendo pr�cticas de tiro con una pistola de agua. Alguien inofensivo, con sonrisa de arroz con leche, y a quien hab�an inoculado el alma resignada de los hidalgos espa�oles. Una cosa muy rara que le funcion� bien hasta donde estas cosas pueden funcionar. Con inmoderado af�n de ser nombrado el humano con m�s talante del mundo, una vez que lo desalojaron de Moncloa y pas� la traves�a del desierto en un encomiable silencio, sin incordiar ni ser incordiado y tampoco tenido en cuenta, emergi� al reclamo de Pedro S�nchez y se posicion� en el PSOE como quien es capaz de dar respuesta a interrogantes herm�ticos y cumplir a la vez con los rigores de una vida misionera ejercitada en la Venezuela del chavismo con un ramal en direcci�n a China.Zapatero fue un extra�o comisionado de paz en lugares donde se le perdi� la pista a sus intenciones. No fue a mediar con las facciones enfrentadas en Sud�n del Sur, ni a intentar poner remedio a la dictadura de los Ortega en Nicaragua. Escogi� una tierra m�s pr�spera, sonora y caudalosa en petr�leo. Se arrim� a los que iba a intentar domar y termin� pasando �l por el aro de fuego del domador. Parece que podr�a haber intentado jugar a ser una calcamon�a de Tony Blair con alguna correcci�n de vuelo: Blair es un c�nico sin escr�pulos y Zapatero quiso mantener el escr�pulo sin renunciar al cinismo. Tanto se dej� pasear con un bajo palio de pureza de raza, sujeto capaz de pedir perd�n a la oposici�n si la ofend�a, que al final todo el mundo empez� a fijarse en el viajero compulsivo y florecieron las dudas. �Qui�n es en verdad Jos� Luis Rodr�guez Zapatero?El juez Jos� Luis Calama, que esta semana imput� tambi�n a sus hijas y a su secretaria, ha empezado a buscar respuestas. Esta semana, en su primera visita a la Audiencia Nacional, reivindic� (como todo el mundo sabe) su presunci�n de inocencia. Claro que s�. Aunque conviene tener en cuenta que la ausencia de rastro, cuerpo o huella de delito no siempre convierte en inocente al absuelto. A lo que vamos: Jos� Luis Rodr�guez Zapatero ha dejado noqueado al PSOE. C�mo alguien capaz de desear la paz mundial con tan dulce empe�o puede haber generado alrededor un presunto centro de alto rendimiento del pufo. Parte de culpa es nuestra: se habla demasiado de pol�tica y eso lo confunde todo. Todo lo infecta.C�mo no entender el grado de decepci�n de algunas mujeres y hombres de buena fe, parte de las bases del partido, ante la situaci�n n�ufraga de Zapatero. El invento est� cayendo a velocidad de la luz y el legado (que lo hay) es pasto del olvido. No lo salva ya ni haber sido presidente cuando ETA anunci� el cese definitivo de la actividad armada (20 de octubre de 2011). La posible trama corrupta capitaneada por �l puede pasar como un fotograma de Granujas de medio pelo (Woody Allen). Todo es feo, grasiento, grosero, nervioso, enjoyado. No goza de ninguno de los atributos sobrenaturales con los que fue interpretado por los socialistas espa�oles del siglo XXI. No parece dejar una biograf�a limpia. El enredo siempre es un porvenir para el hombre que no tiene otro. Su actuaci�n del otro d�a ante el juez es el anticipo de la penumbra g�tica donde empieza la rendici�n del bueno. Acabamos de descubrir que viv�a una vida dentro de otra. Los amigos de correr, las hijas de maquetar, las joyas de a saber. El paisaje es demasiado policial para alguien que casi convenci� al respetable de llevar envuelta el alma en la t�nica de Gandhi. Parece que su vida pacificadora era espejismo. No cotizaba para los presos pol�ticos de Venezuela sino por las otras materias primas.Es dif�cil imaginar que Pedro S�nchez remonte (por un largo tiempo) el estercolero interior de este socialismo de realidad arrevistada. Jos� Luis Rodr�guez Zapatero es (por ahora) el �ltimo verduguillo del desplome incontrolado. Su proyecto es darle a cada uno lo que pide, por eso a la derecha le est�n creciendo m�s las alas. Esto tambi�n se lo debemos modestamente a Zapatero. Los colegas de Venezuela lo han dejado tirad�simo. Por donde lo estudies, despu�s de 15 a�os de jaleos con Venezuela (y all� todo sigue igual), est� considerado un peso muerto para la izquierda espa�ola. Tiene enganchado del cintur�n al partido y van a comp�s bajando atm�sferas mientras en la superficie un rumor de cementerio vaticina un bel�n viviente, aunque a la manera de El entierro del conde de Orgaz, el joy�n de El Greco.












