Ha vuelto después de un tiempo y la gente no ha podido ocultar su alegría. ¡Ay, que no se noten las ganas! Cada vez que Manuel Carrasco (Isla Cristina, 1981) canta en Sevilla se viene la emoción.
En los aledaños del estadio de la Cartuja todo han sido sonrisas y nervios. Incluso ansia: “Estoy esperando ya no solamente el concierto de hoy, sino el de mañana”, decía María, que ha sacado entradas para las cuatro citas del artista onubense en la ciudad hispalense en este mes de junio.
Han sido días de mucha purpurina, muchas camisetas personalizadas para la ocasión y muchas neveritas portátiles. Y también mucho abanico para combatir el calor. Ha habido muchas parejas, muchos grupos de amigos y muchas familias que se han juntado para dejarse la garganta y vivir el momento. Y ha habido mucha gente que se ha estrenado, como Martina, de 7 años: “Lanzan fuegos artificiales y confeti”. “Ha llorado dos veces”, apunta su madre.
“Sevilla es punto y aparte”
“Le sigo desde el disco Bailar el viento y desde entonces voy a cada concierto que ha hecho en Sevilla. Sus letras me apasionan y me hacen aflorar muchos sentimientos”, decía Reyes. “Me encanta su lucha por el mundo, por Andalucía… y canta unas canciones a Sevilla del carajo”, contaba Emilio justo antes entrar al estadio.









