Ada Colau (Barcelona, 52 años) lanza un aviso: “Todo el mundo que pueda hacer que haga, como diría José María Aznar, pero aplicándolo a la unidad de la izquierda. Sin ilegalidades”. Desde el eje verde de la calle de Consell de Cent, que promovió no sin poca oposición en pleno Eixample, la exalcaldesa se autodescarta como candidata pero ofrece su experiencia para ayudar a construir una lista amplia de izquierdas a nivel nacional. “Aun estoy procesando los costes personales de ser alcaldesa”, justifica. Desearía que fuera una coalición pero, como mínimo, ve necesaria una unidad programática y “actos en común”. Pregunta. ¿Qué ha hecho mal la izquierda alternativa?Respuesta. Llegamos a gobernar no solo para hacerlo más honestamente y sin corrupción, como lo hemos hecho, sino que queríamos ir mucho más allá, buscábamos acabar con las injusticias. La gestión ha hecho que muchas veces olvidáramos ese segundo plano. Entre que tú decides algo y se ejecuta pasan años y eso le cuesta a la gente entenderlo. Excepcionalidades políticas como el procés derivaron en campañas electorales permanentes, perjudicando la planeación de proyectos a medio plazo y el alcance de grandes acuerdos. P. Sin gestión no hay transformación posible…R. En la calle me reprochan que no hemos comunicado bien todo lo que hemos hecho. Ha habido problemas de narrativa, de explicar también las razones por las que no se podían hacer según qué otras cosas. P. ¿Por qué ustedes no parecen rentabilizar el mal momento de los socialistas?R. En todo lo que está pasando habrá una parte de lawfare, otra que no. Yo no soy juez, pero lo que sí es seguro es que hay cosas que, como mínimo, no son bonitas. Nadie en mi entorno tiene joyas por más de un millón de euros. Nuestro espacio tiene que ser mucho más contundente, no solo pidiendo explicaciones sino poniendo las líneas rojas.P. ¿Por ejemplo?R. Permanecer en el Gobierno es necesario para frenar a la extrema derecha. Pero estar ahí solo para resistir no tiene sentido, incluso puede darle más votos a PP y Vox. Espero que nuestras ministras suban inmediatamente el tono y pongan gas a las políticas en temas tan urgentes como la vivienda. P. ¿No es peligroso generar más frustración? No hay mayorías para aprobar asuntos como la prórroga de alquileres…R. Mi espacio debería dejarle claro a Pedro Sánchez que si quiere mantener el Gobierno de coalición no solo tienen que dar muchas explicaciones en los temas judiciales sino, por ejemplo, prohibir las compras especulativas como hará Cataluña y echar a los fondos de inversión. También está la ley mordaza, que se está usando para frenar las manifestaciones antidesahucios. P. ¿Esa falta de firmeza está relacionada con la crisis de Sumar?R. No estamos para lamernos las heridas, sino para mirar adelante y reparar los errores del pasado. La gente espera que no nos perdamos en detalles y armemos un frente lo más amplio posible. Ya se hizo un gobierno de coalición con varias formaciones y ha de ser más ambicioso ahora, con todas las izquierdas transformadoras.P. ¿Cuál es su visión de ese frente amplio?R. La calle nos está pidiendo una opción electoral a nivel estatal. Pero también hay que innovar y poner el bien común por delante de las siglas. Puede haber algunos territorios donde no sea posible esa coalición, pero sí debería de existir al menos una estrategia transversal: acordar estrategias comunes, compartir programa, fijar prioridades y, por qué no, hacer actos juntos P. ¿Cómo desbloquear los vetos para ese bloque?R. La ruptura con Podemos claramente fue un error por las dos partes, me consta que ya están hablando.P. ¿El liderazgo es un escollo?R. Un nombre solo no hace milagros. Incluso nos puede hacer más vulnerables porque luego llegan los lobbies, el lawfare, la guerra mediática y en redes que algunas hemos sufrido en propias carnes. Es mucho más fácil decapitar a un único líder. Entonces creo que sería mejor apostar por un liderazgo lo más coral posible. Cuando lleguen las elecciones, pues habrá que hacer la cosa pragmática de hacer la lista. P. Gabriel Rufián ya se ha postulado a liderarlo…R. Y espero que algún día se entienda con Oriol Junqueras y se acepte el frente de izquierdas. Pero con él no es suficiente. Necesitamos a Mónica Oltra, que aunque se presente a la alcaldía de Valencia tiene una proyección estatal. A Pablo Bustinduy, a Adelante Andalucía, a Podemos, a Más Madrid. Y hay procesos sociales que para mí también tienen que estar. Quiero pensar que en la CUP a nadie le da igual que pueda gobernar la derecha y la extrema derecha en España. Nadie sobra. P. ¿Y Ada Colau?R. Creo que el momento es excepcional y que por lo tanto, todo el mundo que pueda hacer que haga. No me presentaré como candidata pero ayudaré en todo lo que pueda. P. ¿No le interpela esa urgencia de la que habla?R. Que Santiago Abascal sea vicepresidente de este país significa que puede haber ICE en nuestras calles. No lo banalizo. Pero también están los costos que implica estar en primera línea, que los he vivido y que aún estoy procesando.P. Bildu, BNG y ERC dicen que no a la coalición…R. Pero también han expresado que les importa mucho detener a la extrema derecha. Por eso decía que puede haber territorios donde la fórmula sea pactar un programa de mínimos.P. Pero esto va de maximizar el voto, ¿no?R. En Cataluña llevamos muchos años ganando las izquierdas sistemáticamente. O en Valencia, por ejemplo, a Compromís le impulsa tener un referente estatal. Hay que sentarse y ver lo que es más viable en cada territorio, pero que en cualquier caso haya una estrategia compartida. P. ¿Ejerce de mediadora?R. Rufián rompió la burbuja y conectó claramente con el sentimiento popular. Hemos intentado hablar pero nos ha remitido a la dirección de ERC que ya sabemos qué dice. También he hablado con Irene Montero. Pero no tengo un papel especial de mediación. P. ¿Qué siente cuando escucha a Junqueras decir que no fue a la cárcel para que usted vaya en una lista de ERC?R. Es inútil que me enfade. El mejor republicanismo catalán es el que siempre ha sido fraterno con otras izquierdas del Estado para precisamente ganarle a la derecha e impulsar horizontes transformadores. No entiendo por qué él considera que es indiferente lo que pase con las elecciones españolas para Cataluña y creo que está pensando más en las elecciones catalanas y cómo llegar a los votantes de Junts. P. ¿El frente amplio también ha de enviarle un mensaje al PSOE?R. Habrá que explicar muy bien a la gente que realmente el voto para esa suma no es solo para frenar a la extrema derecha, sino también para hacer que el PSOE se vea obligado a ser más valiente. La correlación de fuerzas y la dependencia de PNV y Junts han bloqueado avances en vivienda.
Ada Colau: “No seré candidata a nada, aún estoy procesando los costes personales de ser alcaldesa”
La exalcaldesa de Barcelona trabaja para que la izquierda alternativa, al menos, pacte un programa común y haga actos conjuntos en las próximas elecciones











