Collboni (PSC) blande “el derecho a quedarse en Barcelona”, Sirera (PP) se abona a la seguridad y a la fiscalidad, Pisarello (BComú) se arrima a los barrios más combativos, Martí (Junts) evoca el orden en todas sus derivadas, Oro-Pulido (Vox) vive en la “prioridad nacional”. Y la candidata de Esquerra, Elisenda Alamany, fondea en la identidad perdida y en el fruto recogido después de tres años de constante incidencia sobre el gobierno socialista. A su modo de ver, la suya es la única oposición que ha construido ciudad.¿Qué cosas del presente mandato le habría gustado lanzar a la hoguera de Sant Joan?El plan de usos de Ciutat Vella que Collboni aprobó con Junts en mayo. Despersonaliza el distrito y destruye el comercio de proximidad. Es volver a recetas del pasado.El gobierno del PSC defiende todo lo contrario.Se equivocan. Proliferarán muchos más supermercados 24 horas, contra los que tengo una cruzada especial. Habrá más tiendas de bicis turísticas y más consignas de maletas. El tiempo nos dará la razón.Jaume Collboni y Elisenda Alamany, en el pleno de febrero del 2024Pau VenteoA veces parece que se actúa de manera reactiva, más que preventiva.Hemos tenido un gobierno de ir haciendo. Fíjese en los comercios históricos, se reacciona cuando tienes el problema encima. Y así nos encontramos casos como el de la Bodega Fermín, a la que le obligaban a quitar los rótulos porque incumplía no sé qué normativa. Afortunadamente, gracias a la presión ciudadana y de Esquerra, se mantendrán, pero no se puede ir todo el día apagando fuegos, hace falta un liderazgo que no improvise y que no solo apueste por grandes acontecimientos.Suele hablar mucho de la identidad de Barcelona. Se ha perdido el orgullo barcelonés y los lazos comunitarios. La identidad se protege blindando el comercio de proximidad, con la posibilidad de vivir plenamente en catalán, defendiendo el tejido deportivo.Valores sociales“Hay una pulsión por cerrarnos cada vez más, pero recorro los barrios y también veo una voluntad por hacer cada vez más comunidad”La encuesta municipal de valores sociales arroja resultados que van un poco en sentido contrario. Vamos hacia una sociedad más individualista y materialista. También hay menos interés que nunca por participar en esa vida comunitaria que defiende. Creo que existe una polarización. Hay una pulsión por cerrarnos cada vez más, pero recorro los barrios y también veo una voluntad por hacer cada vez más comunidad. Desde la creencia de que todo va mal no se construye nada. Pero cuando te falta el comercio de proximidad y aparecen nuevos comercios que no atienden a los vecinos, o cuando cada vez es más difícil quedarte en tu barrio, es normal que puedas pensar que solo por ti mismo saldrás de esta. Pero no podemos dejar de lado el sentido de la comunidad. Se ha perdido también la capitalidad, el hecho de saber que tenemos un país detrás.¿Ese orgullo no se recupera con acontecimientos como la visita del Papa o el Tour de Francia?No. Podríamos poner en una lista todos los eventos de este verano y uno por uno podríamos analizar si son malos o buenos. ¿Pero todo esto para qué? Barcelona no necesita ponerse más en el mapa. Ya todo el mundo quiere venir a nuestra ciudad. El reto no es decir que existimos, el reto es cómo garantizar que Barcelona siga siendo Barcelona, con personalidad e identidad, y que permita a los ciudadanos vivirla y no ser espectadores. El camino de Collboni no es el nuestro.Alamany, durante el pleno municipal del pasado mes de mayoJoan Mateu ParraEntonces, ¿hemos perdido la identidad?Estamos en un momento de inflexión. Sin la presión de Esquerra sobre Jaume Collboni hoy no tendríamos regulación de los pisos de alquiler, tasa turística o el fin de los pisos turísticos. Hemos visto dos PSC: el que innova con las políticas de ERC y el que se abre a Junts y aprueba el plan de usos de Ciutat Vella que no cuestiona el modelo que se está cargando la ciudad.Pongamos que gana las elecciones. ¿Algún volantazo previsto?Primero, suspensión de nuevas licencias dedicadas al monocultivo comercial y un plan de establecimientos que limite los súpers 24 horas, las uñas, las bicis de alquiler o los guardamaletas, y segundo, reunir a las ciudades catalanas en el Saló de Cent y preguntarles en qué las puedo ayudar. ¿Y algún plan urbanístico estrella que tenga en la cabeza?Creo que la Gran Via se tiene que replantear, debería ser el gran reto urbanístico del próximo mandato. Como vecina del Eixample me gustaría que fuera más verde y pacificada. Pero también podríamos hablar de la Ciutadella y de cómo la convertimos en un parque de país.Alamany, en la plaza de la Catedral, el pasado mes de marzoMiquel González / Shooting¿El zoo tiene que seguir en la Ciutadella teniendo en cuenta la falta de espacios verde en la ciudad?En 10 años será un zoo más científico, no como el de ahora. Será más de preservación de especies y un gran parque abierto. Luego nos quedarán las vías del tren y ese es un proyecto a más largo plazo. Pero hay que abrir mucho más la ciudad al mar. Nos faltan espacios para estar, las familias viven asfixiadas en verano, por ejemplo. Hay un gran reto pendiente: Barcelona sigue siendo muy hostil para las familias. Quiero recuperar la playa, nos la han robado. Como pasó con el Park Güell. No puede ser que tengamos costa y que ningún barcelonés se sienta invitado a ir. Hay que pensar en qué trozos se reservan para actividades concretas, abiertas para todo el mundo, con actividades lúdicas, con juegos infantiles, que conecten con un perfil que no es el turista.¿Qué haría con el Park Güell?Cuando decimos que hay que recuperar nuestra Barcelona nos referimos a esto, a que los barceloneses no van a su playa, que hay mucha gente de aquí que no ha visitado nunca la Sagrada Família y que no van al Park Güell. Hay barceloneses que se sienten espectadores de la ciudad. Apuesto por una política de apertura del parque y limitación de los turistas. Tareas pendientes“Pacificar la Gran Via debe ser uno de los proyectos urbanísticos del próximo mandato”Sagrada Família. ¿Escalinata sí o no?Me consta que se ha avanzado con los vecinos y que se está cerca de una solución. Es otro problema enquistado que salta de mandato en mandato. Me gustaría que no saltara al próximo, pero si pasa, me encargaré de cerrar esta carpeta.Alamany, el jueves, en la Barceloneta, tras la entrevistaMané Espinosa¿Qué falta por inventar en materia de vivienda?Hemos perdido mucho tiempo con el populismo y la falta de soluciones. Durante 11 años ha habido buenos diagnósticos y denuncias, pero los resultados son bastante pobres. Hasta que no llegó un Govern que reguló el alquiler, en Barcelona habían grandes discursos y poca política estructural. Cómo ayudar a la primera compra es una cuenta pendiente. No nos hemos centrado en que las familias puedan acceder a una primera casa. Ha faltado capacidad y competencia y ha sobrado discurso. El alquiler tiene que ser una opción, pero la gente aspira a tener una casa. Una política innovadora va en la dirección de ayudar a las familias de clase media a hipotecarse y que puedan arraigar en la ciudad para no tener esa sensación de estar de paso en Barcelona.¿Basta con eso? Nivel de vida, salarios, el precio de la vivienda…, el problema parece mucho más estructural.Todo lo que hemos hecho son buenos instrumentos. La regulación del alquiler, la eliminación de los pisos turísticos, la normativa del alquiler de temporada y habitaciones; debería dar sus resultados, como el fin de los visados de oro. No se trata de una fórmula que lo solucionará todo, sino de dar máximo rendimiento a distintas herramientas que funcionan. También falta mucha inversión en rehabilitación. O ayudamos a rehabilitar o lo harán los fondos de inversión para especular. Estamos expulsando familias de Barcelona. Y ya hay más perros que niños. Una ciudad con más perros que niños no se puede llamar ciudad. Porque es hostil para la vida en general. ¿Qué ciudad estamos construyendo?Modelo social“En Barcelona ya hay más perros que niños. Una ciudad con más perros que niños no se puede llamar ciudad”¿Cómo se frena el turismo?Gobernándolo. Y eso significa hacerlo desde el ayuntamiento, no desde los hoteleros y siguiendo la inercia de los intereses turísticos. No puedes dejar que el turismo se gobierne solo. ¿Queremos que los turistas vayan a La Roca o a una bodega de vinos de Vilafranca? Yo quiero lo segundo. Quiero que conozcan mi país y que sepan que Barcelona es la puerta de Catalunya. Creo que en la Roca Village no sabrán qué es Catalunya. Alamany y el teniente de alcalde de Economía presentan, semanas atrás, el plan de ayudas a la rehabilitación pactado entre PSC y ERCLlibert TeixidóUstedes estaban destinados a gobernar con Trias pero han terminado siendo el socio prioritario de Collboni. ¿Cómo encara este año en el que la oposición le acusará de ser la muleta del PSC?Deje que le haga una enmienda. Después de la investidura estábamos destinados a no pintar nada. Éramos la cuarta fuerza. Pero ahora somos la segunda en intención de voto, somos los que más crecen porque hemos incidido en el gobierno mientras los otros no hacían nada. Nosotros aceptamos el reto de condicionar el mandato de Collboni. En campaña toda la oposición dirá lo que hay que hacer, pero solo ERC podrá explicar todo lo que ya ha hecho.Vamos hacia un pleno más atomizado. ¿La frontera que marcaron con Vox la marcarán también con Aliança Catalana?Sí. Para mí, Aliança es la semilla de la derrota del independentismo, se conforma hablando solo para el 30% del país. El nuestro es un proyecto de independentismo ganador y transversal. No comparto el proyecto de ciudad de Aliança.¿Y el de país?Tampoco. En el plano económico, Vox y Aliança se parecen mucho, en el sentido de saquear los servicios públicos,l como la motosierra de Javier Milei. Unos con la bandera española y los otros como si fueran una reserva india que nos lleva a empequeñecernos. Nuestro independentismo no pregunta de dónde vienes; mira hacia el futuro, no el pasado, y no basamos el proyecto político en según qué efemérides históricas, identitarias o nostálgicas. Ser catalán es la voluntad de ser catalán.Balance del mandato“En campaña toda la oposición dirá lo que hay que hacer, pero solo ERC podrá explicar todo lo que ya ha hecho”Mayo de 2031, qué le gustaría dejar como legado si es alcaldesa.En el 2027 ya podré contar muchas cosas que hemos hecho. La creación de contenidos en catalán, por ejemplo. La Casa de la Creació, que está a punto de empezar a funcionar en Glòries. También podré presentarme explicando que el recargo turístico que hemos impulsado genera 20 millones más para Barcelona. O el préstamo para la entrada de una vivienda. Es una manera de hacer que me diferencia del resto de candidatos. Ellos proponen pero yo me he arremangado y he traído cambios a la ciudad. Para el 2031 me gustaría que la salud del catalán haya mejorado. O que preguntemos a los turistas por una bebida y que no digan la sangría, o que los vecinos del Park Güell puedan coger el bus tranquilamente.¿Ha empezado a pensar en la lista electoral?Tendremos a lo mejor del partido y a lo mejor de la ciudad. Habrá sorpresas de gente que estaba en otros espacios y que ahora se acercan a Esquerra.¿No me dirá quién?Todavía no.