No estaría mal que Ada Colau y Bob Pop recordaran el anuncio electoral de 2019 de la exalcaldesa, donde se preguntaba: ¿Seguro que eres más útil donde estás ahora?

En 2010, Carmen de Mairena fue la candidata número dos en la lista para la alcaldía de Barcelona por la Coordinadora Reusenca Independent. Eran otros tiempos, me diréis, pero el “fichaje mediático” del popular personaje televisivo, como señaló su agencia, era “conocedor como nadie del barrio chino de la Ciudad Condal, víctima de las injusticias sociales -debido a su condición de transexual- aportará un nuevo estilo al Parlament”. Solo pretendían rentabilizar el tirón mediático de Mairena.

Hoy, tres lustros más tarde, las popularidades parece que siguen dando alas a quien se cree que la política puede ser un esplai: “La política puede ser sexy, puede ser divertida y puedo hacer cosas”, dijo el otro día Bob Pop en televisión, siguiendo la estela de Carmen de Mairena, poco después de postularse como candidato de Barcelona en Comú.

A Mairena la Guardia Urbana le precintó el piso por ejercer la prostitución; Bob Pop presume de haber abusado de hombres borrachos. Similitudes… En Italia también fue popular Cicciolina, actriz porno que se dedicó a exhibir los pechos en la televisión pública después de haber sido elegida diputada. A ver quién supera esa política sexy.