Actualizado S�bado,
junio
22:451. �Ha llegado el momento de poner pie en pared, amigas�Ya est�: el momento de Bego�a G�mez ha llegado. Dos a�os despu�s, el juez Juan Carlos Peinado env�a a juicio a la mujer del presidente del Gobierno por cuatro delitos y dicta contra ella severas medidas cautelares: no puede abandonar Espa�a, pierde su pasaporte y deber� presentarse en Plaza de Castilla cada dos semanas. La legislatura, o lo que sea que discurre ante nuestros ojos, entra en una nueva etapa, probablemente la �ltima.El ambiente lo ha resumido bien un periodista de independencia contrastada como es Ant�n Losada: �Ha llegado el momento de poner pie en pared, amigas�. El tono va a subir a�n m�s, a un lado y al otro. Por eso conviene pasar a limpio tres o cuatro cosas en torno al emponzo�ado caso Bego�a.Un caso que, para empezar, es distinto de todos los dem�s que afectan al presidente. David S�nchez, su hermano, nunca ha despertado pasiones en la galaxia sanchista; es probable que no solo porque el enchufe fuera feo, sino tambi�n porque el torturado m�sico tributaba en Portugal, como los ricos de derechas. Luego est�n los dos sucesivos secretarios de Organizaci�n del PSOE, �balos y Cerd�n: a ellos S�nchez ha podido tirarlos p�blicamente a los pies de los caballos con el argumento de que le traicionaron.Es cierto que el caso Zapatero se parece m�s al de Bego�a: adem�s del faro moral del PSOE, el ex presidente era la mantequilla del Frankenstein al completo. Por eso S�nchez le defender� aunque un d�a atraque una joyer�a acompa�ado por un grupo de narcos venezolanos.2. Ingredientes veros�miles del 'caso Bego�a'Sin embargo, Bego�a pertenece a otra esfera: si Zapatero sosten�a el muro, Bego�a sostiene la narrativa del victimismo. Su causa judicial es la que al presidente le proporciona los ingredientes suficientemente veros�miles para presentarse como la v�ctima de una inveros�mil conspiraci�n autoritaria en su contra. Bego�a es la gran coartada. Y Peinado, la palanca perfecta. Porque tambi�n en esto S�nchez tiene suerte: ni el mejor guionista de Ma�aneros habr�a imaginado a un instructor m�s �til para su m�quina del fango.A Peinado hay que reconocerle el valor -si no la osad�a- de enfrentarse al poder sin vacilar, y eso es encomiable: el presidente del Gobierno lleg� a presentar una querella contra �l, nada menos. Pero c�mo se hacen las cosas importa. Su instrucci�n ha dado demasiadas vueltas; sus autos incluyen referencias extempor�neas; �su redacci�n es desastrosa! Y ahora resulta que deja a Bego�a sin pasaporte porque los escoltas de Presidencia pueden ayudarla a escapar. La decisi�n puede tener justificaci�n, pero esta justificaci�n es una locura.Y as� se repite la historia: el pol�mico instructor permite a S�nchez insinuar que todos los jueces que investigan a su entorno son lo que Peinado parece esforzarse en parecer: chapuceros, arbitrarios, politizados. Por eso el caso Bego�a es el caso S�nchez: el que le sirvi� para montar su sentimental amago de dimisi�n en abril de 2024, y el que usar� ahora para movilizar a su bloque de cara a las elecciones, que convocar� justo cuando a �l le convenga (como todos).3. �A qui�n no le reciben los peces gordos del Ibex?Seg�n nos cuentan, Bego�a G�mez es una self made woman de izquierdas a la que el fascismo quer�a ver barriendo el suelo de la Moncloa y que ahora paga el precio por haberse empoderado. �Bien hecho! Lo discutible es que para hacerlo tuviera que aprovechar su posici�n privilegiada para lanzar su carrera profesional como se lanzan los cohetes. Y en esto Peinado s� afina.A�n no sabemos si Bego�a delinqui�; incluso es posible que la Audiencia Provincial considere que no hay indicios suficientes para enviarla a juicio, para hacerlo por los cuatro delitos que le atribuye el juez o para que se enfrente a un jurado popular. Veremos. Lo que s� est� muy claro es que la mujer de S�nchez se comport� como alguien que, al tocar poder, se dice: �c�mo no voy a subirme al trampol�n que la vida me ha regalado?El auto del juez contiene una relaci�n de hechos detallada. Por resumir: en tiempo r�cord, y tras ser llamado a la Moncloa, el rector de la Universidad Complutense crea una �c�tedra extraordinaria� para Bego�a, que no es licenciada; la financiaci�n vendr� de grandes empresas vinculadas con el Estado: Reale Seguros y la Fundaci�n La Caixa; a Bego�a la reciben peces tan gordos como los presidentes de Indra y Telef�nica, que ponen dinero para un software destinado a pymes cuya plataforma ella acaba registrando a su nombre, aunque todo se para cuando la investigaci�n arranca. Por no hablar de las cartas de recomendaci�n para adjudicaciones p�blicas que firm� en favor de su amigo Barrab�s.Pobre Bego�a: �c�mo no entenderla? Las oportunidades hay que aprovecharlas. Lo mismo debe de pensar S�nchez: Peinado est� siendo para el presidente una oportunidad fant�stica.














