Revolución es siempre lo que genera esta artista catalana. Con LUX -su nuevo disco- Rosalía rompió todos los cánones de la música. Fue sin dudas el lanzamiento más increíble y disruptivo del año. Su popularidad creció más que nunca y vendió tickets para su tour en todos los rincones del mundo, entre ellos, en Buenos Aires, en donde se presentará el próximo agosto en el Movistar Arena. Además, para coronar este año espectacular sumó una nueva faceta: convertirse en la embajadora de las euphoria de Calvin Klein Fragances. “Siempre admiré esta marca, tanto en moda como en perfumes, desde sus campañas icónicas de los años 90 hasta hoy formar parte de esto fue un sueño para mí”, revela.
-La campaña habla de “vivir con profundidad, sentir con intensidad y abrazar el deseo”. ¿Qué lugar ocupan hoy el deseo y el placer en tu vida?
-Hace años sentí una especie de llamado y quise que la música fuera el centro de mi vida; me lo tomé como una misión personal. Eso hace que muchas veces viva apartada del placer en función de lo que considero mi deber y, curiosamente, todo eso proviene de un deseo inicial.
-En una industria que suele exigir coherencia constante, vos cambiás de identidad sin pedir permiso. ¿Sentís la transformación como una forma de poder?









