Nada es casual en los estilismos de Rosalía. Y menos en los que escoge durante sus giras. Importan (evidentemente) las prendas que luce sobre el escenario, pero en un juego contemporáneo que busca los guiños constantes con el público, también es relevante lo que lleva fuera de él. Así lo hizo con sus trabajos anteriores y así lo está haciendo durante el Lux World Tour con el que actualmente se encuentra en Estados Unidos. Si con Motomami su universo estético estaba muy ligado a las motos, la velocidad, las cazadoras de cuero o el chándal, con Lux ha recogido la teatralidad del ballet y la ópera. En esta nueva etapa incorpora elementos del lenguaje de la danza, tanto visuales como escénicos.La fragilidad aparente del ballet clásico le sirve a Rosalía para alinear la estética sobre el escenario con los conceptos de trascendencia o transformación tan presentes en este último disco. Fuera de él, en Nueva York, la tarde del martes se la vio paseando con una original creación de la diseñadora de origen nigeriano Yasmina Atta. Un vestido con cuerpo de látex y tutú, combinado con un sujetador de encaje negro, cinturón de tachuelas, zapatos de salón con plataforma y melena suelta.La tarde del miércoles volvió a recurrir al imaginario del ballet de nuevo, en esta ocasión con un minivestido blanco de manga larga, cuello a la caja y microfalda de lana que lució con los salones Scarlett de Jimmy Choo. Entonces se dirigía de la mano de su pareja, la modelo Loli Bahia, al Madison Square Garden donde se celebró su concierto.El espectáculo, que se abre precisamente con el trabajo corporal de la estrella sobre unas zapatillas de punta, combina elementos de clásico con coreografías contemporáneas. 90 minutos de duración ceremoniales y emocionantes que en la noche del miércoles además contaron con una dedicatoria hacia Bahia. “Especial esta noche para ti, Loli”, dijo en español sentada sobre una escalera en el escenario antes de cantar La Yugular. La pareja no había hablado oficialmente de su relación, pero se las vio por primera vez juntas en Brasil celebrando el Año Nuevo hace seis meses. Desde entonces ambas, de la mano, han recorrido las calles de numerosas ciudades, de París a Milán.Bahia ha querido acompañar a Rosalía en su regreso al escenario tras un parón en su gira. La cantante retomó sus conciertos la semana pasada, tras cancelar varios en Miami y Orlando por “una emergencia familiar”, tal y como comunicó la promotora de los espectáculos a principios de mes. En su vuelta, la noche del 11 de junio en Boston, la catalana agradeció a su público la comprensión, “gracias por entender que los seres queridos deben ser lo primero”, dijo entonces en inglés.