La <i>Tithonia diversifolia</i>, una planta que suele crecer de forma silvestre en carreteras y terrenos abandonados de las zonas tropicales, podría tener un futuro inesperado en la producción porcina.
Un estudio realizado en la provincia de Napo, en la Amazonía ecuatoriana, encontró que esta especie posee un alto contenido de proteínas y minerales que la convierten en una prometedora fuente de alimento para los cerdos.La investigación evaluó el potencial nutricional del llamado botón de oro como ingrediente en dietas porcinas.
Los análisis revelaron que la planta es rica en proteínas y contiene minerales esenciales, además de aminoácidos importantes para el desarrollo de los animales, como la leucina, la valina y la lisina.Los investigadores elaboraron diferentes dietas con distintos niveles de inclusión de la planta, desde el 10 % hasta el 25 %, y concluyeron que puede incorporarse a la alimentación de los cerdos sin afectar significativamente el aporte energético de la dieta.El estudio señala que las proporciones más adecuadas se sitúan entre el 10 % y el 15 %.
Por encima de esos niveles, la gran cantidad de fibra y lignina puede dificultar la digestión y reducir el aprovechamiento de los nutrientes.Los científicos destacan que el botón de oro crece rápidamente, produce gran cantidad de biomasa y se adapta con facilidad a suelos de baja fertilidad, características que podrían convertirlo en una alternativa especialmente valiosa para las regiones tropicales donde los alimentos convencionales para el ganado son costosos o escasos.Además de su potencial nutricional, la planta podría contribuir a disminuir la dependencia de ingredientes tradicionales como la harina de soya, uno de los componentes más utilizados en la alimentación animal y cuyo precio suele ser elevado.Aunque los resultados son alentadores, los autores del estudio subrayan que aún son necesarios ensayos con animales para confirmar cómo influye esta planta en el crecimiento, la salud y el rendimiento de los cerdos en condiciones reales de producción.









