Antes de convertirse en uno de los rostros más reconocibles de la ficción española, Ana Garcés (Valladolid, 2000) trabajaba como dependienta en una tienda mientras terminaba de abrirse camino en una profesión que seguía percibiendo como lejana e inalcanzable. Hasta que una llamada para un casting lo cambió todo. Aquel proceso de selección la llevó a mudarse de la noche a la mañana a Madrid para protagonizar durante dos años la exitosa serie de RTVE, La Promesa, el proyecto que marcó el inicio de una carrera que hoy continúa en ascenso con el reciente estreno de Oasis, la nueva apuesta de Netflix ambientada en un exclusivo resort de lujo. El thriller juvenil, que combina misterio, suspense y secretos entre huéspedes y empleados, ha despertado inevitables comparaciones con el fenómeno internacional The White Lotus por su atmósfera sofisticada y la desaparición que desencadena toda la trama.Sin embargo, más allá del salto a la plataforma o del éxito televisivo que ha marcado sus últimos años, la actriz vallisoletana no olvida el momento que cambió realmente el rumbo de su vida cuando una orientadora del instituto le hizo comprender que no encajar en el modelo académico tradicional no la convertía en un fracaso escolar.La actriz Ana Garcés protagoniza la serie de RTVE 'La Promesa' (2025)GettyGarcés reconoce que, durante su adolescencia, no era una mala estudiante, pero tampoco respondía al perfil de alumna brillante que parecía exigir el sistema educativo. Mientras disfrutaba con la literatura y las disciplinas artísticas, asignaturas como las matemáticas o las ciencias se le resistían, alimentando la sensación de no encajar. Fue entonces cuando una psicóloga educativa le ofreció un abanico de posibilidades.“Me decía: ‘Ana, no pasa nada porque tú suspendas estas asignaturas, no pasa absolutamente nada, tú no te quieres dedicar a esto, entonces vamos a esforzarnos por intentar hacer lo posible para que apruebes y puedas llegar a la carrera. Pero no te agobies por no entrar en el molde”, recuerda con cariño la actriz en conversación con La Vanguardia.Una red educativa que la rescató del desconcierto académico y le enseñó que el rendimiento en las aulas no se rige por una única vara de medir, sino que existen otras formas de inteligencia y también de alcanzar el éxito. Fue esa misma psicóloga quien le habló por primera vez de los estudios de Arte Dramático e hizo descubrir a aquella alumna que lo que hasta entonces había considerado un simple hobby podía convertirse, en realidad, en una profesión.Ana Garcés en la serie de Netflix 'Oasis' (2026)Netflix“Ella me ayudó muchísimo a relativizar”, reconoce la intérprete. “A no sentirme un fracaso por no entrar en el molde”. Una lección que terminó siendo decisiva en la construcción de la profesional en la que se ha convertido hoy. “Mis habilidades eran otras al final. Si yo no me hubiera cruzado con esta persona, seguramente me hubiera sentido un fracaso escolar, no hubiera conseguido yo sola encaminarme hacia este mundo por miedo y por desconocimiento”, confiesa al tiempo que agradece el acompañamiento que no solo le permitió descubrir su verdadera vocación, sino también liberarse del peso de una etiqueta que, durante demasiado tiempo, creyó que podía definirla.Aun así, la inseguridad no ha desaparecido por completo de su vida. Pese a su éxito en televisión, tener gran parte de la carrera profesional todavía por delante implica convivir, en más de una ocasión, con la sensación de no estar a la altura.La propia Garcés reconoce que el síndrome del impostor sigue acompañándola incluso en un momento dulce de su trayectoria. “Siempre está un poco ahí, por la gente que sabe mucho, pero también está por los que en teoría no han hecho nada y de repente, piensas: ‘Estos son muchísimo mejores que yo’”. Un temor habitual en la naturaleza humana con el que ella ya ha aprendido a convivir como parte del camino en una profesión en la que nunca se deja de aprender.Andaluza, afincada desde 2017 en Barcelona tras media vida en Madrid. Licenciada en Periodismo (UCM) con un Máster en Periodismo en Radio y Televisión. Redactora de la sección Gente y Televisión de La Vanguardia.