Entrevista Chimp�nHa sepultado la pol�mica de las uvas con una carrera a m�s y a m�s, pero el �xito le inquieta lo justo: "No me costar�a nada volver a trabajar de recepcionista" Actualizado Jueves,

junio

02:39"Soy una chica Disney, pr�cticamente soy Hannah Montana. �Qu� fuerte!", bromea Lalachus, Laura Yustres en el DNI (Fuenlabrada, 1990), sobre su primer rol importante como actriz en la serie ‘Olivia’, que se estrena el 1 de julio en la plataforma de Mickey Mouse. La c�mica vive un momento espl�ndido, pues tambi�n es rostro fijo en ‘La Revuelta’ y volver� a copresentar el ‘Grand Prix’ este verano.Te has entregado al pluriempleo. En eso que pon�is en las entrevistas de a qu� se dedica la persona puedes poner: "Lalachus. Sus cosas". Es que yo ya no s�, tengo tanto trabajo y tantos frentes abiertos que a veces no s� ni qu� soy. Supongo que una persona que crea contenido donde sea. Antes le daba m�s vueltas, pero ahora tengo la capacidad de disfrutarlo. Esa filosof�a de los Javis de "lo hacemos y ya vemos". Como quiero contar muchas an�cdotas cuando sea mayor, no me aferro a nada aunque mi madre nunca sepa decir a qu� se dedica su hija.Como actriz, debutaste precisamente con los Javis. Poqu�sima broma con eso. Fue en el 2021 y todav�a estaba trabajando en la recepci�n [de una empresa de construcci�n]. En un peri�dico se filtr� que iba a hacer de Lydia Lozano en ‘Veneno’, pusieron mi foto y uno de la empresa se acerc� y me dijo: "�T� eres Lalachus? �Puedes poner papel en la fotocopiadora?" [risas].�Manten�as tu doble vida en secreto?Claro. Laura trabajaba en la empresa y Lalachus se buscaba la vida por fuera. Hab�a hecho ya cosas, sobre todo en redes, pero all� nadie sab�a qui�n era aparte de la recepcionista de toda la vida. Cuando le dije a mi madre que iba a estudiar Comunicaci�n Audiovisual me dijo: "Eso no tiene salidas. M�tete a ADE". Y viendo lo que he visto alrededor, ten�a raz�n. Al final no me ha salido tan mal, pero me cost� much�simo.Estuviste diez a�os currando de recepcionista. �Perdiste la fe en poder dedicarte a esto?Realmente, no. �Sabes qu� pasa? Una cosa que me ha salvado es que yo nunca he tenido expectativas. Siempre he vivido con lo que iba viniendo y no me he puesto objetivos de voy a hacer televisi�n o voy a ser conocida. Estaba en la recepci�n, era mi trabajo, estaba bien y all� pod�a haber seguido perfectamente. Lo bueno que me ha pasado es que me han llegado cosas estupendas y todo lo cojo con ilusi�n, pero nunca me he agobiado con qu� pasar� o qu� har�. Trabajo donde est� y lo que dure. No he perdido la fe porque no ten�a algo marcado en lo que creer. De hecho, nunca hubiese imaginado que iba a dedicarme a esto. Hac�a podcasts muy de colegueo porque me divert�a, pero no lo ve�a como una carrera profesional.�Te lo crees ya? Qu� va, esto cualquier d�a se acaba, pero no me da miedo. �Qu� puede pasar tan grave? No me cuesta nada volver a trabajar en un sitio de atenci�n al p�blico porque se me da bien y es superdigno. Eso s�, mientras dure este momento lo voy a aprovechar a tope en la medida que mi cuerpo lo permita.Eres una de las principales representantes del boom de mujeres c�micas que, a falta de oportunidades en los medios convencionales, han triunfado mont�ndoselo ellas en podcasts y redes.Ha sido un poco como la patada de Shrek en la ci�naga, gritar al mundo que estamos aqu�. Siempre ha habido un mundo de c�micos con un tipo de chistes muy concretos en el que cuando lograba entrar una mujer se ten�a que adaptar. El fen�meno de podcasts como ‘Estirando el chicle’ hizo que mucha pe�a al fin se viera representada en lo que se contaba, que son cosas muy normales pero con voz femenina. Nosotras sabemos re�rnos de todo igual que vosotros, aunque con una perspectiva diferente. Ha sido un cambio guay y creo que la gente lo ha abrazado, pero si no nos lo llegamos a montar por libre, seguir�amos igual, con muy poquitas oportunidades en medios grandes. Lalachus posa en la terraza de El Rat�n Vaquero, en Madrid�ngel NavarreteDe hecho, la desproporci�n sigue siendo evidente.Es que, cuando he llegado a la tele, he visto que todav�a se sigue planteando el t�pico de que las mujeres no somos graciosas. Por suerte las cosas se pueden demostrar: la gente nos ve y les gusta. Lo dicen la audiencia y las entradas. Al principio todo cuesta y los medios audiovisuales son m�s complicados de lo que la gente piensa. No te ponen en un programa porque seas mujer, no funciona as�. Demuestra lo que vales o, en la tele, te quitan al segundo d�a. En mi caso, si ‘La Revuelta’ me llama es porque funciono y he ido calando. De todos modos, me da mucha paz de esp�ritu saber que siempre me lo puedo volver a montar por mi cuenta si se acaba. Y ahora estoy flipada con esto de ser actriz.�Qu� te ha seducido?Que me manden [risas]. Hasta ahora, todo lo que he hecho me lo escribo y lo pienso yo, pero me ha encantado la experiencia de que alguien me d� un gui�n y me diga: "Haz esto". Es una gozada. Quiero ver hasta d�nde puedo llegar en el mundo de la ficci�n porque para la cabeza ha sido muy liberador. Me he enganchado y me gustar�a probar m�s. Me gustar�a hacer cursos, como dice Paquita Salas, y aprender en condiciones.Ha pasado a�o y medio desde que diste las campanadas junto a David Broncano. Con la perspectiva del tiempo, �mereci� la pena pese a todo lo que supuso: los ataques a tu f�sico, las pol�mica con la estampita de la vaca del 'Grand Prix'…?Un s� tajante. Lo volver�a a hacer, sin duda. Dar las campanadas fue incre�ble, un recuerdo maravilloso que ya es la leche con simplemente poder contar que lo has hecho. Ahora estoy haciendo el ‘Grand Prix’ con Ram�n Garc�a, que es el aut�ntico maestro de las uvas, y es la leche poder hablar de la experiencia con �l, casi de igual a igual [risas]. Somos cuatro los que lo hemos hecho. �C�mo no va a merecer la pena? Es una fantas�a para m�, m�s all� del revuelo. Lo disfrut� de verdad, sobre todo la grabaci�n con David y c�mo sentimos el peso de la responsabilidad. Lo de despu�s, bueno, pues no fue sencillo.Pese a tantos a�os en redes, �te pill� por sorpresa?Nadie espera tanta mierda, menos con algo tan de buen rollo como las campanadas. Es una situaci�n de la que aprendes, pero agradable no fue. Llegas con toda tu inocencia, de repente te pasa algo as� y un poco te cambia. Antes yo me tiraba de cabeza a las cosas y ahora les doy una pensadita m�s. No dir�a que me haya endurecido, porque sigo siendo la misma persona, pero es una experiencias que me ha curtido el lomo y me ha hecho m�s cauta y m�s observadora. Tener a tanta gente insult�ndote es horrible Me molesta bastante la gente que dice que no hay que hacer caso a las redes, que su odio no afecta. Claro que te afecta y es muy peligroso minimizarlo. Te pilla en un d�a malo y te hunde. Es verdad que a m� me pas� una cosa en esos d�as y es que, hasta cierto punto, te inmunizas. Ya te han dado tanto que dices: "Bueno, pues un d�a m�s". Pero tienes que tener una red fuerte de gente a tu alrededor que te apoye. En esos d�as, si me ve�an enfrascada en leerlo todo, me quitaban el m�vil para que no me viniera abajo. Tambi�n cuesta resistir la tentaci�n de responder porque sabes que no puedes hacerlo, que es hacer la bola m�s grande, pero, joder, se me iba el dedo solo.�Qu� les hubieras dicho?A unos cuantos, los habr�a mandado directamente a la mierda, pero a la mayor�a sencillamente quieres explicarles c�mo te hacen sentir o tu postura o que con la estampita no quer�as faltar a nadie. Lo que pasa es que entiendes que quien se quiere enfadar se va a enfadar igual y no te va a escuchar, as� que tienes que hacer lo que consideres. Si se ofenden, que se den un paseo.