La marejada de la actualidad hace que hoy resuene poco ese “memos” que lanzó, el martes, el presidente de la patronal en Castilla-La Mancha, Ángel Nicolás, contra los jóvenes trabajadores de este país que necesitan una baja médica por salud mental.

Tras el bofetón de esa ola nos revolcó otra mayor: escuchar los audios del expresidente Zapatero ante el juez Calama y constatar que no ve el menor problema en dedicar su vida a cobrar altísimas cantidades por ofrecer su sapiencia a los clientes de Julio Martínez, sin escribir una palabra, en meros informes verbales. De viva voz, sí, porque Zapatero, como ha “tenido siempre varias secretarias”, dice no haberse comunicado jamás por “correo electrónico”. ¿No ha mandado nunca un mail? Si yo creo que empezaría a usarlos cuando era una veinteañera por 1997. ¿No tuvo él necesidad, ni sintió curiosidad antes o después de sus 7 años y pico de gobierno, de 2004 a 2011?