Hablar de peste es sinónimo de ratas, pulgas, fangosas ciudades medievales y devastadoras epidemias en plena Edad Media. La Peste Negra, causada por la bacteria Yersinia pestis, fue la pandemia más devastadora de la historia de la humanidad y acabó con la mitad de la población de Europa en el siglo XIV.Antes que este, sin embargo, hubo muchos otros capítulos de la enfermedad. El más antiguo conocido causó brotes mortales entre las comunidades de cazadores recolectores nómadas que vivían en Siberia hace alrededor de 5.500 años, según explican los investigadores en un artículo publicado en la revista Nature.La peste ya era letal en la prehistoriaLos expertos de la Universidad de Copenhague han demostrado que la peste ya era letal para los pequeños grupos humanos de la prehistoria, mucho antes de que la agricultura y las ciudades crearan las condiciones que suelen asociarse con estas devastadoras epidemias.Los arqueólogos analizaron restos humanos hallados en cuatro cementerios de la región del lago Baikal, en Siberia Oriental. Mediante técnicas avanzadas de secuenciación de ADN antiguo pudieron reconstruir genomas bacterianos antiguos conservados en dientes, revelando cepas de la peste hasta ahora desconocidas.Dos mandíbulas excavadas en el cementerio de Siberia Oriental. La de la izquierda es de un hombre de entre 18 y 24 años, a quien se le diagnosticó peste, según el ADN extraído de uno de sus dientes Angela Lieverse / Universidad de Copenhague“Siempre hubo debate sobre si las primeras formas de peste eran leves o virulentas. Nuestros hallazgos han demostrado claramente que estas cepas antiguas ya eran altamente letales”, afirma el profesor Eske Willerslev, autor principal del estudio.“Basándonos en el ADN de la peste, las relaciones genéticas entre las víctimas, el análisis arqueológico y la datación por radiocarbono, hemos construido una imagen muy clara y completa de lo que sucedió durante estos brotes”, explica el también autor del estudio Ruairidh Macleod.Lee tambiénEn total, se detectó ADN de Yersinia pestis en 18 de los 46 individuos analizados, casi el 40 por ciento. Esta tasa es superior a la reportada en algunas fosas comunes de época medieval, lo que revela que las primeras cepas de la enfermedad eran más letales de lo que se creía.Trabajos previos demostraron que los brotes iniciales de la bacteria carecían de algunos rasgos genéticos que posteriormente permitieron que la peste bubónica se propagara eficazmente a través de pulgas y roedores. Esto llevó a creer que era improbable que las primeras formas de peste hubieran causado brotes importantes.Dos de los ocupantes de esta tumba eran hermanos de padre y madre: un niño de 7 a 9 años y una niña de 9 a 11 años en quienes se identificó ADN de la peste Vladimiri Bazaliiskii / Universidad de CopenhagueLos perfiles de mortalidad en los dos cementerios más grandes de los cuatro estudiados en Siberia muestran un número excepcionalmente alto de niños y adolescentes entre los fallecidos, algo que durante décadas había desconcertado a los arqueólogos que trabajaban en las tumbas.“El número inusualmente alto de niños y el corto período de tiempo era un verdadero enigma que hemos estado tratando de resolver desde la década de 1990. Descubrir que la peste fue la causa es extraordinario, pero tiene mucho sentido”, afirma Andrzej Weber, investigador principal del Proyecto Arqueológico del Baikal.Entierros en un lapso muy corto de tiempoLa datación por radiocarbono mostró que muchos de los entierros ocurrieron en un período de tiempo muy corto. En varios casos, hermanos o padres e hijos parecen haber fallecido y haber sido enterrados juntos. Estas cepas también portaban un superantígeno único: un factor genético productor de toxinas que no se encuentra en las cepas históricas de la peste.Los superantígenos (proteínas de origen bacteriano o viral que activan de forma masiva el sistema inmunitario) pueden desencadenar respuestas inmunitarias extremas y se asocian con complicaciones inflamatorias graves, lo que probablemente aumenta la gravedad de la infección.La bacteria 'Yersinia pestis' bacteria Terceros“Este hallazgo cambia nuestra comprensión de los primeros brotes de peste: incluso antes de que la bacteria desarrollara una transmisión eficiente a través de pulgas, estas cepas antiguas parecen haber portado una potente combinación de factores de virulencia que podían hacer que la infección fuera altamente letal”, dice el profesor Martin Sikora.En conjunto, los hallazgos sugieren que los primeros brotes de peste conocidos podrían haber sido tan mortales como las formas históricas posteriores de la enfermedad, especialmente para los niños, incluso sin que hubiera transmisión a través de pulgas.De las marmotas infectadas a los humanosEl estudio también respalda la idea de que la peste pudo haberse originado en Asia Central o Nororiental antes de extenderse posteriormente por Eurasia a través de reservorios de roedores silvestres.La evidencia arqueológica sugiere que estos antiguos cazadores-recolectores interactuaban estrechamente con las marmotas -grandes roedores excavadores que aún hoy transmiten la peste- y los investigadores creen que los brotes pudieron haberse propagado directamente de las marmotas infectadas a los humanos.Periodista