La cari�tide En ning�n otro lugar como en los transportes se atisba el elitismo, los privilegios y a los que se creen mucho sin ser siquiera pocoUn pasajero camina por el interior de un vag�n de tren en la estaci�n de C�ceres.Actualizado Mi�rcoles,

junio

23:22Audio generado con IAACABO DE VOLVER de un viaje en tren desde Santander y, en realidad, tuvimos que viajar en bus desde la capital c�ntabra hasta Valladolid, donde pudimos ferroviar de nuevo en un AVE que nos trajo a Madrid. Me pareci� asombroso que s�lo hubiera un tren diario entre Cantabria y la capital de Espa�a -mucho m�s que salga a las 14 horas- as� que imag�nense la cara que se me qued� cuando me enter� de que ya ni comprando un billete de tren se consigue ir en tren.Ufana como corresponde estar un s�bado por la ma�ana llegu� a la estaci�n de Torrelavega con tiempo de sobra para tomarme algo, comprar agua, ir al ba�o... Todas esas cosas que hacemos los humanos en las horas previas a un viaje. Si es que tenemos suerte de tener ese tiempo y no tenemos que ir corriendo. All� no hab�a nada, pero cuando digo nada es nada, adem�s de los andenes y un ba�o del que evitar� escribir porque quiz� usted decida no seguir leyendo. Por no haber, no hab�a ni esas m�quinas que escupen botellas de agua a precio de oro. De modo que me tragu� casi cinco horas de viaje sin un m�sero trago de agua y, cuando llegamos a Valladolid, escuch�: �El tren sale en cinco minutos del and�n 2, pero no se preocupen, que les espera a todos�.Faltar�a plus, pens� para mis adentros, pero me call� porque ten�a la boca como una zapatilla y s�lo pensaba en que, al menos, en los trenes hay servicio de cafeter�a y hasta una se�ora, o se�or, que camina los pasillos de los vagones con un carrito de bebidas y viandas que cuestan un absoluto quintal. Compr� agua, compr� hielo, compr� vaso de pl�stico, compr� la esperanza de llegar a casa antes de deshidratarme por completo. Y ya ni siquiera s� si prefiero viajar en tren -como pensaba- o si prefiero el bus -me duermo con facilidad- o si lo m�o este verano va a ser el avi�n.Creo que no. Porque no hay nada en este momento que me genere m�s sopor que un aeropuerto, con todas esas tiendas, perfumes, restaurantes, toda esa cantidad de compras potenciales, supuestos lujos y democr�ticas maravillas. Como si todos fu�ramos iguales porque iguales son los no lugares. En ning�n otro lugar como en los transportes se atisba el elitismo, los privilegios, los que se creen mucho sin ser siquiera poco, los t�midos, los solos, los necesitados, los parlanchines y los que viajan porque la vida ha decidido tocar un poco las narices con alg�n desastre a destiempo, y no porque quiera uno emplear su tiempo en desplazarse para, quien sabe, vivir un t�rrido amor, tambi�n a destiempo.