Los lectores lo recordarán: era un 14 de julio del año 2010 y Zapatero anunciaba desde la tribuna del Congreso de los Diputados que su Gobierno haría unos recortes históricos para salvar al país de un rescate financiero que, en aquel momento, parecía casi asegurado: “Voy a ejercer el principio de responsabilidad de un gobernante que es, precisamente, gobernar. Voy a seguir ese camino cueste lo que cueste. Y cueste… lo que me cueste.”
Era una declaración de principios rotunda, muy parecida a las que le habíamos escuchado en los momentos más duros de su gobierno. Idéntica en la forma y en el fondo a la que ayer, al salir del juzgado, trasladó en un comunicado en el que pedía a la ciudadanía “confianza” en su inocencia y en la justicia. Tengan paciencia; con el tiempo, afirma el presidente, “la verdad se abrirá pasó”. Zapatero en estado puro.











