Los micrófonos abiertos de la cumbre del G7 ocurrida en Francia han mostrado lo que hablan los mayores líderes mundiales cuando piensan que la prensa no los escucha.
Desde la actualización de la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, a los mandatarios sobre su proceso dejando el cigarro, hasta los regalos que dieron a Donald Trump en el marco de su cumpleaños número 80, este encuentro reveló situaciones que se mantenían ajenas a la población hasta ahora.Tal fue el caso del presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, quien se deslindó de pertenecer a "la izquierda", durante una conversación con Kristalina Georgieva, directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), y Friedrich Merz, canciller de Alemania.
"Nunca fui de izquierda", afirma LulaEl diálogo filtrado entre los funcionarios comienza con Lula explicándoles que el Partido Republicano de Estados Unidos ha ostentado el poder durante mayor tiempo que la bancada demócrata; incluso más tiempo que los socialistas.
"¿Qué prueba esto? que no es bueno.
Es triste", sentenció el mandatario."Pero nunca fui de izquierda.










